viernes, 11 de agosto de 2017

Charla en Sena sobre "Historias y anécdotas de nuestros pueblos"


CHARLA CON PROYECCIÓN

Historias y anécdotas de nuestros pueblos

Sena (Huesca)
Sábado, 19 de agosto de 2017
20:00 horas

Por:
José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez

Organiza: Ayuntamiento de Sena.
Lugar: Casa de las Monjas
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jueves, 10 de agosto de 2017

Coplas, dichos, apodos, rivalidades y pequeñas historias del Alto Aragón, en Jasa

CHARLA CON PROYECCIÓN

Historias y anécdotas de nuestros pueblos

Jasa (Huesca)
Domingo, 20 de agosto de 2017
19:00 horas

XIV Jornadas Culturales

Por:
José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez

Organiza: Asociación Amigos de Jasa

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miércoles, 9 de agosto de 2017

Historias y anécdotas de nuestros pueblos en Castelflorite

CHARLA CON PROYECCIÓN

Historias y anécdotas de nuestros pueblos

Castelflorite
Jueves, 10 de agosto de 2017
20:00 horas

Por:
José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez
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martes, 25 de julio de 2017

Las brujas y otros seres mágicos se pasean por Murillo de Gállego

CHARLA CON PROYECCIÓN
Para todos los públicos

LEYENDAS ARAGONESAS
Brujas, demonios, encantarias, gigantes y otros seres mágicos 

Murillo de Gállego

Lunes 7 de agosto de 2017, 19:00 horas

POR: 
José Antonio ADELL CASTÁN y
Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ 

ORGANIZA: 
Asociación de Tercera Edad "Peñarrueba" 
de Murillo de Gállego

LUGAR:
Ayuntamiento de Murillo de Gállego
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lunes, 24 de julio de 2017

Las brujas y los seres mágicos del Pirineo se reúnen en Canfranc

CHARLA CON PROYECCIÓN
Para todos los públicos

LEYENDAS ARAGONESAS
Brujas, demonios, encantarias, gigantes y otros seres mágicos 

CANFRANC ESTACIÓN

Miércoles 26 de julio de 2017
18:30 horas

POR: 
José Antonio ADELL CASTÁN y
Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ 

ORGANIZA: 
Biblioteca Municipal de Canfranc Estación

LUGAR:
Biblioteca Municipal de Canfranc Estación
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sábado, 22 de julio de 2017

Chichón de Nueno y otros bandoleros románticos aragoneses

CHARLA CON PROYECCIÓN
Para todos los públicos

Bandoleros románticos Aragoneses
"Chichón de Nueno", "Cucaracha", "Mediaoreja",  "Los Salero", "El Floro", Esteban Cisneros...

NUENO
(Huesca)

Jueves 27 de julio de 2017
22:00 horas

POR: 
José Antonio ADELL CASTÁN y
Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ 

LUGAR:
Nueno
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miércoles, 14 de junio de 2017

Noche mágica de San Juan en Laluenga



CHARLA CON PROYECCIÓN
Para todos los públicos

LEYENDAS ARAGONESAS
Brujas, demonios, encantarias, gigantes y otros seres mágicos en la noche de San Juan

Laluenga
(Huesca)

Viernes 23 de junio de 2017, 22:30 horas

POR: 
Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ 

ORGANIZA: 
Asociación de Mujeres "Santa María Magdalena" 
(ANSAMA) de Laluenga

LUGAR:
En el Torno
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viernes, 9 de junio de 2017

Historias y anécdotas de nuestros pueblos en La Paúl

CHARLA CON PROYECCIÓN

Historias y anécdotas de nuestros pueblos

La Paúl
Viernes, 9 de junio de 2017
19:30 horas

Por:
José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez
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jueves, 1 de junio de 2017

Feria del Libro de Zaragoza 2017


Firmas de libros. Caseta de la Editorial Pirineo:

Día 3 y 4 de JUNIO Celedonio García con su libro "Historias y leyendas de los castillo de Aragón".
  • Publicaciones conjuntas con José Antonio Adell:


Día 4 de JUNIO José Antonio Adell Castán con su último libro "De los Pirineos a los Andes: Historia de una maestra".

  • Otras novelas de José Antonio Adell:


Información de la Feria del Libro de Zaragoza 2017:
http://www.feriadellibrodezaragoza.com/
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XXXIV Feria del Libro de Huesca 2017


José Antonio Adell firmará el sábado 3 de junio

Su última publicación"De los Pirineos a los Andes. Historia de una maestra".



Otras novelas de José Antonio Adell:


Publicaciones conjuntas con Celedonio García:


Información de la Feria del Libro de Huesca 2017:
https://sites.google.com/site/feriadellibrodehuesca2017/
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domingo, 23 de abril de 2017

La XXXV Carrera de la Solidaridad, con participación de lujo y más de 1300 euros recaudados

Solidaria con la Asociación Down de Huesca en Zaidín

Grupo de cabeza en las primeras vueltas de la "XXXV Carrera de la Solidaridad": Mustapha Sabhi, Sergio Mallada, Juan Luis Pérez y Sergio Supervía; detrás, Noureddine Naggazi y Marc Aranda

Servicio Comarcal Deportes Bajo Cinca

Tras el desarrollo de todo el programa de carreras de la milla urbana se daba paso al broche final de la jornada, con la celebración de la XXXV Carrera de la Solidaridad, que este año fijaba la localidad de Zaidín y el marco de su prueba atlética como sede de esta tradicional cita en el atletismo aragonés.

Fieles a su cita Celedonio García y José Antonio Adell se convertían en maestros de ceremonias y tras el pregón de la carrera se pasaba presentar a todos los corredores participantes, amenizado por música tradicional de las carreras de “pollos”.

La carrera de la Solidaridad surgió en 1994, tras la catástrofe de Ruanda. Un grupo de corredores fondistas, ligados al C.A. Monzón, secundados por otros habituales en las “Carreras Pedestres” (antiguas “Corridas de Pollos”) que tradicionalmente se disputan por toda la geografía aragonesa durante las fiestas patronales, destinaron todo el presupuesto de una carrera (aquél año fue la celebrada en la localidad altoaragonesa de Santalecina) para ayudar a los afectados.

Aquella carrera fue el inicio de un compromiso anual, consolidado dos años después con motivo de la trágica riada que afectó al Camping “Las Nieves” de Biescas. A partir de entonces los atletas tomaron la decisión de celebrar una o dos Carreras de la Solidaridad anuales.

En Zaidín se dieron cita casi 30 atletas que, a modo de invitación, acudían a disputar esta tradicional prueba en la que en esta ocasión todos los premios en primas económicas se donaban a una causa benéfica, en este caso a la Asociación Down de Huesca para la construcción de una residencia en la localidad de Fonz. Por ese motivo estuvo presente también su presidente Máximo López que conjuntamente con el alcalde de Zaidín Marco Antonio Ibarz daban la salida de forma conjunta.

Frenético el ritmo desde sus inicios, con deportistas con muchos títulos regionales y nacionales es sus espaldas, que hicieron vibrar de nuevo al numeroso público que aplaudía cada uno de los sprints para disputar las primas que se les iban proponiendo.

Tras las veinte vueltas del trazado y más de 5000 metros recorridos las victorias recaían en Sergio Supervía y Nuria Sierra, que bailaban la tradicional jota como campeones.

Más de 1300 euros se recaudaban para la causa solidaria, cantidad que seguramente pueda verse incrementada con las aportaciones de última hora y que tendrán un uso inmediato a través de la Asociación Down de Huesca.

Tras todo el programa de carreras se pasaba de forma inmediata al reparto de premios en todas las categorías en la zona de podium y la posterior merienda en el Polideportivo para todos los atletas, se cerraba una brillante edición que dejó muy buenas sensaciones a todos los asistentes y con ganas de repetir en el año que viene.

Comarca del Bajo Cinca.
Area de Deportes.
22 Abril 2017

Participantes en la "XXXV Carrera de la Solidaridad"

HOMBRES:
  1. Sergio Supervía Pocino, de Aínsa
  2. Juan Luis Pérez Cruz, de Lleida
  3. Marc Aranda, de Lleida
  4. Sergio Mallada, de Monzón
  • Noureddine Neggazi, de Lleida
  • José Luis Alós, de Monzón
  • Omar Sancho, de Monzón
  • Israel Tena, de Monzón
  • Héctor Calvo, de Lleida
  • José Ramón González Cámara, Monzón
  • Juan Antonio Agustín, de Fraga
  • Juan Chicano, de Monzón
  • Mustapha Sabhi, de Córdoba
  • Julio César Simbaña, de Zaragoza
MUJERES:
  1. Nuria Sierra, de Monzón
  2. Mónica Saludas, de Monzón
  3. Nuria Esteve, de Lleida
  4. Angélica Damoc, de Rumanía
  • Laura Rosell Lozano, de Lleida
  • Andrea Barranco, de Monzón
  • Alegría Vargas, de Monzón
  • Mª Carmen Caballero, de Monzón
Crónica de la VII Milla de Zaidín:
http://aragonia-pedestrismo.blogspot.com.es/2017/04/nuria-esteve-y-marc-aranda-se-imponen.html
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martes, 11 de abril de 2017

La cultura del agua en Aragón, con sus tradiciones y leyendas, en El Grado

El Grado - Lo Grau
VIII FIESTA DEL CRESPILLO

Charla con proyección y música en vivo

AGUA, CULTURA Y TRADICIÓN ARAGONESA
El agua en las leyendas y tradiciones de Aragón 

El Grado, 15 de abril de 2017
18:00 horas
Local Social
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José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez

MÚSICA
Hermanos Enrique y Santiago LLEIDA LANAU
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ORGANIZA: 
Asociación de Vecinos y Amigos de El Grado-Lo Grau
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Acompañados en El Grado con la música de los hermanos Lleida,  haremos un recorrido sobre la Cultura Tradicional del Agua en Aragón: Patrimonio hidráulico, agua para calmar la sed, agua para redimir la tierra, agua del cielo, oficios del agua, corrientes y masas de agua, y agua salud y ocio.


Los hermanos Santiago y Enrique Lleida complementarán la imagen y la palabra con música original. Los dichos, refranes, adagios, aforismos, coplas, rogativas, romances y leyendas, de la cultura popular del agua nos guiarán en el recorrido por Aragón.

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Santiago Ramón y Cajal y el ejercicio físico: Infancia

Ayerbe, lugar donde pasó su infancia Santiago Ramón y Cajal

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Durante toda su vida don Santiago Ramón y Cajal, nacido el 1 de mayo de 1852, tuvo gran afición a la gimnasia y al deporte. Su padre ya fue un consumado andarín, aunque su práctica fuera muchas veces efecto de la necesidad. Don Justo Ramón Casasús, padre de Santiago, a los veintidós años realizó a pie, por ahorrarse unas pesetas, el recorrido desde Javierrelatre hasta Barcelona (1).

También tuvo que recorrer a diario los montes del término de Peraltilla siendo médico de esta población; era de los que llamaban de espuela. Las caminatas y la abundante y variada caza que encontraba a su paso, despertó en el padre de Santiago las aficiones cinegéticas.

A su abuelo paterno tampoco le faltaron cualidades, como podemos apreciar en la descripción que de él hizo Ramón y Cajal: "un montañés rubio, casi gigante (...), admirable por su agilidad y su fuerza".

La fuente que nos aporta mayor información sobre la actividad física de Santiago Ramón y Cajal es una autobiografía de su infancia y juventud (2); en esta obra nos cuenta que su verdadero maestro, en los primeros años de educación e instrucción, fue su padre; en él veía Santiago a un "fabricante de cerebros originales", resultado de lo que entendía como el gran triunfo del pedagogo.

Su padre ejercitaba la placentera función del docente; esa natural vocación a la enseñanza la explicaba con las siguientes palabras: "Hay, realmente, en la función docente algo de la satisfacción altiva del domador de potros; pero entra también la grata curiosidad del jardinero, que espera ansioso la primavera para reconocer el matiz de la flor sembrada y comprobar la bondad de los métodos de cultivo".

Juegos de la niñez en Ayerbe

Los conocimientos precoces que adquirió con su padre le servirían para sobresalir en las diversiones de su infancia, transcurrida en Ayerbe, "tomando parte en los juegos colectivos, en las carreras y luchas de cuadrilla a cuadrilla y en toda clase de maleantes entretenimientos con los que los chicos de pueblo suelen solemnizar las horas de asueto".

Independientemente del resultado que pudiera alcanzar en esos juegos de la niñez, que más adelante citaremos, Ramón y Cajal destacaba positivamente la virtud educadora de la combinación proporcional de ejercicio físico y mental: "En esos certámenes de la agilidad y de la fuerza, en esos torneos donde se hace gala del valor, de la osadía y de la astucia, se valoran y contrastan las aptitudes, se templa y robustece el cuerpo y se prepara el espíritu para la ruda concurrencia vital de la edad viril".

Cajal parecía estar de acuerdo con aquellos educadores que aseguraban que todo el porvenir de un hombre está en su infancia, y con Rod, Fröebel, Gros, France, Giner, Letamendi, Castillejo, y otros muchos, que concedían al juego de los niños gran importancia para el desarrollo físico y para el adiestramiento y la formación del carácter.

Ramón y Cajal siempre creyó que los juegos de los niños eran una preparación absolutamente necesaria para la vida. Merced a ellos, el cerebro infantil apresura su evolución. Cajal recoge la definición expresada por Thomas de lo que significa jugar: "es aplicar los propios órganos, sentirse vivir y procurarse la ocasión de conocer los objetos que rodean al niño, objetos que son para él un perpetuo milagro".

Llegó con ocho años a la villa Ayerbe, donde su padre había obtenido la plaza de médico. Allí compartió con los niños de la villa sus juegos del peón, del tejo, de laespandiella, del marro, a las carreras, luchas y saltos en competencia, y no faltaron las zalagardas. Los inocentes juegos del marro y el tejo alternaban con las pedreas, el merodeo y la rapiña, "sin consideración a nada y a nadie". Las ocupaciones favoritas de los "zagalones del pueblo" consistían en descalabrarse mutuamente a pedrada limpia, romper faroles y cristales, asaltar huertas, hurtar uvas, higos y melocotones.

Causas del inquieto comportamiento de Cajal

Sin duda estas acciones eran una huída de lo que Cajal consideraba la mayor de las torturas: el reposo. Ya de mayor se dio cuenta de la verdad que recogían las palabras de Bouillier, emulando a Aristóteles: "Hay placer cuantas veces la actividad del alma se ejerce de acuerdo con su naturaleza y según el sentido de la conservación y desenvolvimiento del ser". Pasados unos años tendría la oportunidad de comprobar como con las peleas entre muchachos "se afina la atención vigilante y se fortalece la aptitud para rechazar agresiones inopinadas e injustas".

La respuesta a tan inquieto comportamiento infantil la encontró leyendo libros que trataban del gran problema de la educación y de la psicología de los juegos; la clave estaba en "el ansia de emoción y en la atracción irresistible del riesgo". Herbert Spencer comparaba al niño con el salvaje: "A semejanza del indio bravo, el niño es todo voluntad. Ejecuta antes que piensa...".

Ramón y Cajal aún añadía otros dos instintos que consideraba propios del perfecto anarquista que hay en el fondo de cada cabeza juvenil: la crueldad y la inclinación al dominio. La opinión que le merece el comportamiento de los niños es un reflejo de su propio carácter infantil; el abuso de la fuerza con el débil, así como la agresión injusta y cruel que sufre en sí mismo, influirían en él con más fuerza y espíritu de imitación que los sabios consejos de su padre.

Sin embargo, los conocimientos adquiridos de las enseñanzas de su padre en geografía, gramática, cosmografía, física, así como el hábito de reflexión, le sirvieron para sobresalir rápidamente entre los "ignorantes pilluelos" que le rodeaban, y que en un principio le habían rechazado, en la maquinación de ardides, picardías y diabluras como en el dominio de los juegos y luchas más o menos brutales.

En este sentido, Cajal recordaba una frase de Quevedo, que le parecía una chuscada, pero que encerraba un fondo de verdad; decía a Pablos su tío el verdugo de Segovia: "Mira, hijo, con lo que sabes de latín y retórica, serás singular en el arte de verdugo".

La persistencia en la ejercitación gimnástica, "manía" que arrastraría hasta bien entrada su juventud, le proporcionaría músculos vigorosos, agilidad y perspicacia en la vista; Cajal manifestaba: "Brincaba como un saltamontes; trepaba como un mono; corría como un gamo; escalaba una tapia con la viveza de una lagartija, sin sentir jamás el vértigo de las alturas, aun en los aleros de los tejados y en la copa de los nogales, y, en fin, manejaba el palo, la flecha, y sobre todo la honda, con singular tino y maestría".

Cajal para todo

Por sus aptitudes y disponibilidad para participar en todo tipo de travesuras y algaradas, su concurso era solicitado por muchos y como él decía, no para cosa buena: "¿Había que armar una cencerrada contra viejo o viuda casados en segundas o terceras nupcias? Pues allí estaba yo dispuesto de tambores y cencerros y fabricando flautas y chifletes, que hacía de caña, con sus correspondientes agujeros, lengüetas y hasta llaves (...) ¿Disponíase una pedrea en las eras cercanas o camino de la fuente? Pues yo cargaba con el delicado cometido de fabricar las hondas, que hacía de cáñamo y de trozos de cordobán traídos por los camaradas (...) ¿Jugábase a guerreros antiguos? Pues a mi industria se acudía para yelmos y corazas, que fabricaba de cartón o de latas viejas, y sobre todo para labrar las flechas, en cuya elaboración adquirí gran pericia (...) Cazábamos con ellas pájaros y gallinas, sin desdeñar los perros, gatos y conejos, si a tiro se presentaban".

Ramón y Cajal creía que todas estas chiquilladas tenían, y así sucedería con su persona, decisiva importancia "no sólo para la formación del carácter, sino hasta para la conducta ulterior durante la edad viril".

Estas reflexiones "cajalianas" estarían motivadas por el irritante matonismo que se encontraría a su llegada al Instituto de Huesca. Ante estas agresiones, según Cajal, sólo se podían adoptar una de estas tres actitudes: "el halago y la lisonja hacia los atropelladores, la invocación a la autoridad de los superiores o, en fin, el ejercicio supraintensivo de los músculos combinado con la astucia".

Esta última sería la actitud adoptada por nuestro personaje, ya que las otras dos las consideraba deshonrosas. "Para tener a raya a los fuertes -pensaba- es preciso sobrepujarlos o por lo menos igualarlos en fortaleza".

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) ANTÓN DEL OLMET, Luis y DE TORRES BERNAL, José: Los grandes españoles. Cajal. Editorial Magna Iberia, Madrid, 1918, p. 25, y GRACIA VICIÉN, Luis: Juegos aragoneses. Historia y tradiciones. Mira Editores-DGA, Zaragoza, 1991, p. 197.

(2) RAMÓN Y CAJAL, Santiago: Mi infancia y juventud. Espasa Calpe, Madrid, 1961 (séptima edición). Obra fundamental para conocer sus andanzas relacionadas con el ejercicio físico y el deporte.

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 9 de junio de 1996
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Santiago Ramón y Cajal y el ejercicio físico: Juventud

Cajal en pose atlética

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ


A principios del año 1864, sin haber cumplido todavía los doce años, Santiago Ramón y Cajal fue matriculado en el Instituto de Huesca. Nada más llegar, el sentimentalismo soñador, el carácter altivo y la intolerancia contra las humillaciones del "carne de cabra" (o "carnicraba", apodo burlesco que se da a los ayerbenses con el que le mortificaron nada más llegar al Instituto), le llevó a enfrentarse con los "gallitos" de los últimos cursos.

Uno de los que más maltrataron a Santiago fue un tal Azcón, natural de Alcalá de Gállego. Era un vigoroso joven de dieciocho o diecinueve años que había endurecido sus músculos con el arado y la azada. Los matones eran muchos y Santiago había entrado con mal pie al Instituto, así que la única manera de que fueran aliados suyos era triunfar con Azcón. La tarea no era nada fácil.

Efectos tónicos de la gimnasia

Ramón y Cajal conocía bien los efectos tónicos de la gimnasia y del trabajo forzado. En la autobiografía que nos sirve de guía para este artículo (1), nos dice que "había observado cuánta ventaja llevan siempre en las riñas, pedreas, saltos y carreras los muchachos recios y trigueños recién llegados de la aldea y acostumbrados al peso de la azada, a los señoritos altos y pálidos, de tórax angosto, zancas largas y delgadas, criados en las abrigadas calles de la ciudad y al suave calor del halda maternal".

"La gimnasia y el amor propio exasperado hicieron milagros", según pudo comprobar Cajal, después de seguir el método de entrenamiento que nos describe: "Resolví entregarme sistemáticamente a los ejercicios físicos, a cuyo fin me pasaba solitario horas y horas, en los sotos y arboledas del Isuela, ocupado en trepar a los árboles, saltar acequias, levantar a pulso pesados guijarros, ejecutando, en fin, cuantos actos creía conducentes a acelerar mi desarrollo muscular, elevándolo al vigor máximo compatible con mis pocos años".

El resultado de su "entrenamiento" (término moderno en la época por la coletilla que lo acompaña, "como ahora se dice") fue magnífico: "Desde el tercer curso, mis puños y mi habilidad en el manejo de la honda y del palo infundieron respeto a los matones de los últimos años, y hasta el atlético Azcón tuvo que capitular, acabando por hacerse amigo mío". Cajal le había advertido que en cuanto se insolentase con él le incrustaría en la cabeza una "peladilla" de arroyo.

Incidentes y desventuras

El riesgo fue una contingencia constante en muchas de sus aventuras; de las reflexiones sobre lo acontecido solía sacar abundantes enseñanzas útiles. Entre los episodios que le dejaron huella en Cajal, recuerda lo mal que lo pasó un día de enero, que se divertía patinando en una balsa helada, al caer por un agujero hundiéndose en el agua; sus camaradas creyéndole ahogado le abandonaron.

En otra ocasión se libró por piernas, después de una agotadora carrera perseguido por dos gañanes, por intentar coger una hermosa rosa que en Huesca llamaban deAlejandría. Sus compañeros de faena no fueron tan afortunados y la formidable y desproporcionada paliza que recibieron les hizo faltar varios días a clase.

También tuvo que correr por el deseo de tener, entre la colección de sus dibujos, un ejemplar de rosas de té que se cultivaban en los jardines de las estación; fue sorprendido por el guardafrenos, quien, con escopeta en mano, hizo correr a Cajal a campo traviesa y, cuando se creía salvado, al saltar una ancha acequia bordeada por bancos de cieno, cayó en el légamo hundiéndose hasta medio cuerpo. Tuvo la suerte de que unas mujeres acudieran en su ayuda y le lavaron la ropa. Antes de ser rescatado, narraba Cajal, "llegó el furioso guarda, quien al verme en aquel talante y no sabiendo por dónde asirme sin detrimento de su limpio uniforme, acabó por soltar el trapo y taparse las narices. En realidad, mi coraza de pestilente légamo hacíame invulnerable".

Cajal también fue un consumado jinete, según reconocía al relatar el pavor que sentía por el tren cuando subió por primera vez, hacia 1865 o 1866.

Pedreas

Terminados los estudios de Bachillerato, Santiago llega a Zaragoza donde su padre le matricula con la intención de convertirlo en un galeno. En Zaragoza sufrió su primer desengaño de la amistad con sus viejos amigos de Huesca, que, con dos años de adelanto en los estudios, le recibieron con indiferencia. El consuelo lo buscó en la naturaleza, "bañando el alma en plena naturaleza", "conforme suelo consolarme siempre", decía. De la misma manera que en Huesca acudía a las orillas del Isuela, en Zaragoza calmó sus emociones recorriendo las frondosas alamedas de las orillas del Ebro. Allí acudía también llevado por sus inclinaciones artísticas y por su naciente afición naturalista.

En su etapa universitaria todavía conservaría el típico rasgo que le había acompañado en la niñez y adolescencia, el de su incontenible tendencia a la travesura infantil (pedreas, burla de profesores, etc.). Realmente, cuenta que en esta época aprovechó bastante en sus estudios gracias a tan buenos maestros que tuvo.

Sólo regresó una vez a sus viejas "calaveradas" a petición de un camarada de Huesca llamado Herrera, mozo algo camorrista "(tuerto de resultas de una travesura), gran admirador de mi honda, rogóme encarecidamente que (...) le prestase mi concurso en cierto encuentro que debía efectuarse en las eras del barrio de la Magdalena, entre estudiantes y femateros, o entre pijaitos y matracos".

Santiago le escuchó y cayó en la tentación, aunque ya no volvería a reincidir. Contaba entonces con dieciséis años y como era de esperar, su honda fue decisiva: "descalabré a unos cuantos enemigos y contribuí al triunfo de losseñoritos, a pesar del refuerzo que a última hora recibieron los femateros de sus congéneres de la parroquia de San Pablo" (2).

La manía gimnástica

Una de las aficiones, o «manías», como él la llama, que marcan su fuerte voluntad de auto-afirmación sería la gimnástica, con su apasionado cultivo del vigor muscular. Su amor propio se vio afectado al ser derrotado en un pulso.

Cajal nos narra lo acontecido: "Criado en los pueblos y endurecido al sol y al aire libre, era yo a los dieciocho años un muchacho sólido, ágil y harto más fuerte que los señoritos de la ciudad. Jactábame de ser el más forzudo de la clase, en lo cual me engañaba completamente. Harto, sin duda, de mis bravatas, cierto condiscípulo de porte distinguido, poco hablador, de mediana estatura y rostro enjuto, invitóme a luchar al pulso, ejercicio muy a la moda entre los jóvenes de entonces. Y con gran sorpresa y dolor sufrí la humillación de la derrota. Quise averiguar cómo había adquirido mi rival aquella musculatura, y me confesó sinceramente que el secreto consistía en que desde hacía años cultivaba fervientemente la gimnástica y la esgrima. «Si en hacer gimnasia consiste el tener fuerza -contesté con arrogancia-, continúa preparándote, porque antes de seis meses habrás sido vencido.»".

Al día siguiente comenzó a trabajar dos horas diarias en un gimnasio, imponiéndose, además del programa oficial, un programa progresivo añadiendo cada día peso a las bolas, aumentando el número de contracciones en las barras o en las paralelas. También cultivó los saltos de profundidad y toda clase de volatinerías en las anillas y en el trapecio.

Con su enorme fuerza de voluntad, no sólo cumplió la promesa de vencer a su amigo, sino que antes de finalizar el año se convirtió en el campeón más fuerte del gimnasio. El aspecto de sus músculos había respondido al estímulo del sobretrabajo. Nos podemos hacer idea de su aspecto por la descripción del propio Cajal: "Al andar mostraba esa inteligencia y contoneo rítmico y característicos del Hércules de feria". 

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) RAMÓN Y CAJAL, Santiago: Mi infancia y juventud. Espasa Calpe, Madrid, 1961 (séptima edición).

(2) Opus citat, p. 169. Esta aventura también la recordaba Cajal en un artículo de Dámaso Castejón, titulado "Los nombres de Aragón. Santiago Ramón y Cajal", publicado en el Heraldo de Aragón del 12 de octubre de 1919.

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón. Domingo, 16 de junio de 1996

martes, 4 de abril de 2017

Historias y leyendas de los castillos de Aragón en Peralta de la Sal


CHARLA PRESENTACIÓN CON PROYECCIÓN

Historias y leyendas de los castillos de Aragón 

Por
José Antonio Adell Castán y
Celedonio García Rodríguez

Peralta de la Sal
Jueves, 13 de abril de 2017
18,45 horas

XXII Jornadas Culturales

Organiza:  ASCR "Castell de la Mora"


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XXXV Carrera de la Solidaridad y VII Milla de Zaidín 2017

El sábado 22 de abril ce celebrará en Zaidín/Saidí la XXXV Carrera de la Solidaridad conjuntamente con la disputa de laVII Milla Popular.

La Carrera de la Solidaridad surgió en 1994, tras la catástrofe de Ruanda. Un grupo de corredores fondistas, ligados al C.A. Monzón, secundados por otros habituales en las “Carreras Pedestres” (antiguas “Corridas de Pollos”) que tradicionalmente se disputan por toda la geografía aragonesa durante las fiestas patronales, destinaron todo el presupuesto de una carrera (aquél año fue la celebrada en la localidad altoaragonesa de Santalecina) para ayudar a los afectados.

Aquella carrera fue el inicio de un compromiso anual, consolidado dos años después con motivo de la trágica riada que afectó al Camping “Las Nieves” de Biescas. A partir de entonces los atletas tomaron la decisión de celebrar dos Carreras de la Solidaridad anuales.

Más información sombre la La "Carrera de la Solidaridad":
http://garcia-adell.blogspot.com.es/2007/08/qu-es-la-carrera-de-la-solidaridad.html

La "Milla Popular de la Villa de Saidí" es una carrera que transcurre en la población de Saidí (Bajo/Baix Cinca), situada en el margen izquierdo del río Cinca. Esta prueba, de carácter popular, es muy apreciada por el mundo atlético, debido al exquisito trato que dan los "saidinésses" a los deportistas y por la gran afluencia de publico con la que cuenta el evento. Una auténtica olla de presión que te hará vivir una tarde inolvidable.

Más información e inscripciones:
http://www.atletismofraga.com/p/milla-urbana-zaidin.html
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viernes, 17 de marzo de 2017

Celebramos el "Día Mundial del Agua 2017" en Utebo

El agua en la cultura tradicional aragonesa.
Charla con proyección y acompañamiento musical


 El viernes 24 de marzo de 2917 celebramos en Utebo el "Dia Mundial del Agua" impartiendo una charla con proyección y acompañamiento musical de los hermanos Enrique y Santiago Lleida.


El Centro Cultural "El Molino", situado en la Calle Molino de Utebo, lugar excepcional para hacer un recorrido sobre la Cultura Tradicional del Agua en Aragón: Patrimonio hidráulico, agua para calmar la sed, agua para redimir la tierra, agua del cielo, oficios del agua, corrientes y masas de agua, y agua salud y ocio.


Los hermanos Santiago y Enrique Lleida complementarán la imagen y la palabra con música original. Los dichos, refranes, adagios, aforismos, coplas, rogativas, romances y leyendas, de la cultura popular del agua nos guiarán en el recorrido por Aragón. 


El Día Mundial del Agua se propuso en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo efectuada en Río de Janeiro, Brasil del 3 al 14 de junio de 1992. Después de la cual, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1992 la resolución A/RES/47/1931 que declaró el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua.
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miércoles, 22 de febrero de 2017

Santiago Ramón y Cajal y el ejercicio físico: Pensamiento


Santiago Ramón y Cajal
DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ


En las reflexiones sobre su "manía" gimnástica, ya en la madurez, Ramón y Cajal reconocía que estuvo a punto de ser víctima irremediable del embrutecimiento atlético, y que, por fortuna, con las enfermedades adquiridas más tarde en Cuba, eliminando sobrantes musculares, tuvo una apreciación más noble y cuerda del valor de la fuerza.

"El prurito de lucir el esfuerzo de mi brazo me arrastró más de una vez, contra mi temperamento nativamente bonachón, a parecer camorrista y hasta agresivo".
Enseñanzas de su afición a la gimnasia

De aquella época de exagerado culto al bíceps, Cajal sacó dos enseñanzas provechosas (1):

"Es la primera la persuasión de que el excesivo desarrollo muscular conduce casi indefectiblemente a la insolencia (violencia) y al matonismo. Hace falta ser un ángel para enfrentar de continuo fibras musculares hipertróficas y ociosas, ávidas, digámoslo así, de empleo y justificación. Y como no es cosa de servirse de ellas cargando fardos, se experimenta singular inclinación en utilizarlas sobre las espaldas del prójimo. Con las energías corporales ocurre lo que con los ejércitos permanentes: la nación que ha forjado el mejor instrumento guerrero acaba siempre por ensayarlo sobre las naciones más débiles o harto descuidadas.

La segunda enseñanza fue la averiguación de que el ejercicio físico en los hombres de estudio debe ser moderado y breve; sin llegar jamás a la fase de cansancio. Fenómeno vulgar, pero algo olvidado por los educadores a la inglesa, es que los deportes violentos disminuyen rápidamente la aptitud para el trabajo intelectual. Llegada la noche, el cerebro, fatigado por las descargas motrices -que parecen absorber energías de todo el encéfalo-, cae sobre los libros con la inercia de un pisapapeles. En tales condiciones parece suspenderse o retardarse la diferencia estructural del sistema nervioso central; diríase que las regiones más nobles del cerebro (las esferas de asociación), son comprimidas y como ahogadas por las regiones motrices (centros de proyección). Estos fenómenos compensadores explican que casi todos los jóvenes sobresalientes en los deportes y demás ejercicios físicos (hay excepciones) son poco habladores y poseen pobre y rudo intelecto".

En esta línea, Cajal recordaba, con dieciséis años, la atracción que sintió por una amiga de sus hermanas, sin que jamás existiera un pensamiento pecaminoso: "mi sensibilidad sexual hallábase bastante atrasada, según suele suceder a la mayoría de los jóvenes apasionados de los ejercicios físicos".

Otra aclaración similar hizo después de narrar una hazaña gimnástica de carácter acrobático, trepando a los balcones del primer piso de su casa para abrir la puerta. En aquella época de los diecinueve a veintiún años, las muchachas más agraciadas no pasaban de ser bonitas estampas o admirables esculturas: "El culto a los ejercicios físicos, como bien saben los educadores ingleses, retrasa notablemente en los jóvenes la explosión de los instintos sexuales"(2).

Sin embargo, no todas las opiniones que le merecieron las actividades físicas irían en sentido negativo. En una descripción del discípulo preferido para el maestro, quizá la imagen de sí mismo, resalta algunas de las aficiones que tuvo en su juventud: "Harto más merecedores de predilección para el maestro avisado, serán aquellos discípulos un tanto indómitos, desdeñosos de los primeros lugares, insensibles al estímulo de la vanidad, que, dotados de rica e inquieta fantasía, gastan el sobrante de su actividad en la literatura, el dibujo, la filosofía y todos los deportes del espíritu y del cuerpo" (3).

La educación física en España

El abandono de la práctica gimnástica no fue impedimento para que Ramón y Cajal dejara de observar y teorizar sobre la importancia del ejercicio físico. Las enseñanzas, fruto de la reflexión, tendrían otra apreciación diferente a las anteriormente expuestas, consecuencia de su "manía" gimnástica.

En 1901 fue consultado por D. Enrique Lluvia (4) acerca de la idea de propagar la Educación Física en nuestro país; el sabio doctor, manifestaba que la educación armónica del cuerpo y alma constituía el poderoso instrumento de dominio y hegemonía de la raza anglosajona; a este propósito decía:

"Mis viajes a Inglaterra y mi reciente excursión a los EE.UU., me han permitido examinar de cerca las instituciones docentes del pueblo anglosajón, y me han persuadido de que la educación física ultra tensiva, que en dichas naciones recibe la juventud, y singularmente la clase media, constituye el factor mecánico necesario de la actividad, de la energía, del individualismo y del valor moral de ingleses y americanos.

Esta clase media de cuyo seno han de salir los sabios, los artistas, los políticos, los industriales y los guerreros, es allí lo mejor de la raza. Lo cual procede, tanto de la educación física, cuanto del principio anglosajón: cada casa una familia, y la casa en el campo. En efecto, el niño de la clase media y adinerada, críase en el campo, en medio de las praderas y bosques que rodean el suntuoso hotel paterno, y la sana y cómoda casita de madera del modesto industrial; recibe a domicilio la primera enseñanza, y, si los recursos de la familia no consienten el lujo de un preceptor o de una gobernante suiza, asiste a escuelas amplias y cómodas, higiénicas, situadas en el campo y rodeadas de espléndidos jardines; y cuando, llegado a la adolescencia, es preciso trasladarlo a la ciudad y someterlo al régimen enervante de la Universidad, los maestros y preceptores combinan sabiamente la instrucción científica con los ejercicios físicos del gimnasio y con los deportes al aire libre: todo lo cual sirve admirablemente los fines prácticos de la educación, templando el ánimo para las grandes empresas, infundiendo acometividad y resolución, y preparando admirablemente para la acción viril y las luchas pacíficas".

Esta forma de vida contrastaba con la de los españoles, que criaban a los hijos en angostas y oscuras habitaciones de populosas ciudades. En las escuelas, no menos antihigiénicas, también permanecían encerrados, sin aire, sin jardines, sin árboles, hacinados, "convirtiéndose en carne propicia a toda clase de infecciones, y paralizamos y torcemos su desarrollo físico y moral".

Cajal arremetía contra las falacias de la época, que se confirmarían en el reciente desastre del 98. "Y no se diga de los pueblos débiles, por compensación de su pobreza orgánica, poseen el valor, la inteligencia y el heroísmo; porque este es un error que no se resiste a la más somera observación de la realidad. En el mundo la fuerza va siempre unida a la inteligencia, el pensamiento a la acción. La robustez física produce por modo inmediato la robustez mental".

En este punto, Ramón y Cajal confirmaba la correlación orgánica, expuesta por el propio Dr. Lluvia, entre el músculo y el cerebro, entre el vigor de las ideas y la perfección y excelencia del aparato locomotriz, entre el desarrollo y complicaciones de las neuronas motrices y el número, volumen, robustez y diferenciación de las neuronas sensitivas y sensoriales.

Cajal continuaba su exposición diciendo que: "El valor y la virtud mismos son, en la mayoría de los casos, mera consecuencia de energía física y de equilibrio funcional. La fuerza engendra osadía, confianza en las propias iniciativas y conduce al individualismo; por el contrario, la debilidad orgánica y mental, desconfía de su poder, se reconoce pobre y desvalida, busca el apoyo del Estado y de la sociedad y conduce, por indeclinable lógica, al funcionarismo y al parasitismo social".

Cajal contrapone dos modos diferentes de educar, el latino y el anglosajón. El primero lo espera todo de la providencia y del Estado, resolviendo todos los problemas con sentimiento y no con la razón, preparando a la juventud, no para el dominio del mundo, sino para la conquista del cielo. El segundo consta en lo contrario, daba más importancia a vigorizar el cuerpo para robustecer y templar el espíritu, adaptándolos estrechamente a las severas condiciones del ambiente físico y moral.

La larga disertación sobre el tema la concluye remitiendo al lector a las exposiciones del Dr. Lluvia: "cuanto yo pueda apuntar pertinente al asunto, ha sido ya oportuna y elocuentemente por usted". Enrique Lluvia estaba sensibilizado por lo que consideraba "problema nacional", y es por ello que en sus escritos insistía en la educación como único camino para mejorar la raza, adaptándola a las nuevas condiciones de la vida moderna:

"La educación física y la intelectual no son dos modos distintos de educación, sino dos mitades de una misma cosa; la cultura del cuerpo y del espíritu son complementarias, y la una sin la otra no tiene razón de ser: es como si a una locomotora, después de cargarla de vapor, se le quitaran las ruedas" (5).

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) RAMÓN Y CAJAL, Santiago: Mi infancia y juventud. Espasa Calpe, Madrid, 1961 (séptima edición), pp. 184 y 185. Estas enseñanzas también las recordaba en el artículo de Dámaso Castejón, titulado "Los nombres de Aragón. Santiago Ramón y Cajal", publicado en el Heraldo de Aragón del 12 de octubre de 1919.
(2) Mi infancia y juventud, p. 150 y 191, respectivamente.
(3) RAMÓN Y CAJAL, Santiago: Reglas y consejos sobre la investigación científica. (Los tónicos de la voluntad). Discurso leído con ocasión de la recepción del autor en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, el 5-12-1897. 8ª Edición. Librería Beltrán, Madrid, 1940, p. 214 y 215.
(4) Opinión de Ramón y Cajal, recogida por D. Enrique Lluvia en un artículo titulado "La educación física", El Noticiero, 5 de julio de 1901.
(5) Dr. LLUVIA: "Los problemas nacionales. La educación física", en Diario de Avisos de Zaragoza, 2 de noviembre 1903.

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón. Domingo, 30 de junio de 1996
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