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sábado, 30 de septiembre de 2023

Deportes y juegos tradicionales (Índice)


íNDICE
*
Juegos infantiles
Juegos y deportes tradicionales
Juegos festivos
  • Juegos en romerías
  • Juegos festivos infantiles
  • Sacar damas y caballeros
  • ¡Al higuí!
  • Fiesta y deporte
  • Las mujeres festejan Santa Águeda practicando deporte
  • Saltos o “piculinadas” festivas
  • Saltos de habilidad y destreza o “piculinadas”
  • Concursos agrícolas
  • Juegos con animales
  • Animales como salvajes objetos de diversión
  • Los toros: juego, diversión… y crueldad (I)
  • Los toros: juego, diversión… y crueldad (II)
  • Los toros: juego, diversión… y crueldad (y III)
  • "Divertirse" con los toros. Festejos y suertes de todos en Aragón
  • Juegos de divertimiento
  • Juegos bárbaros y peligrosos
  • Traslado y volteo de banderas o pendones (1)
  • Traslado y volteo de banderas o pendones (y 2)
Pedestrismo(Artículos publicados bajo este epígrafe en el Diario del Altoaragón en 1986 y 1987)
  • Las carreras de pollos
  • Variedades de la carrera a pie
  • Carreras de divertimiento
  • Algo de historia (1)
  • Algo de historia (y 2)
  • El ambiente de la corrida (1)
  • El ambiente de la corrida (y 2)
  • Música y pintura costumbrista
  • Literatura costumbrista: Poesía
  • Literatura costumbrista: Cuentos y novelas
  • El escenario (1)
  • El escenario (y 2)
  • Chistavín, desde Berbegal a la gloria
  • Chistavín en competencia con los andarines aragoneses
  • Chistavín de Berbegal, triunfo y ocaso
  • Fiebre andarina
  • La corrida del roscón
  • La carrera de la rosca de Senegüé y la calzoncillada de Sabiñánigo
  • Las corridas de Villanúa y Canfranc
  • La carrera de la cuchara de Aínsa
  • La carrera de la falla de San Juan de Plan
  • Las carreras de bodas en la Ribagorza y el Sobrarbe
  • Las carreras al estilo del país en Huesca y redolada
  • La corrida de la torta de Ayerbe y la de la manzana de Bolea
  • La carrera del arra en los pueblos de la Violada
  • La corrida de pollos de Grañén
  • La carrera de la baraja de Peñalba
  • Correr por los Monegros
  • Carreras de resistencia en Sariñena
  • La Peña de la Corrida
  • La carrera de las peras de Adahuesca
  • Las polleradas de Barbastro
  • La carrera de Monzón ante Felipe II
  • Ignacio Latorre de Santalecina
  • La corrida de la cordera de Fraga
  • La “corrida del gall” de Tamarite
  • La corrida de gallos y corderos de Binéfar
  • El Chung, l’aiguera y la palleta de Albelda
  • Corrida de fiesta
Carreras pedestres
Chistavín, el andarín de Berbegal
  • La segunda mitad del siglo XIX
  • El italiano Bargossi llega a Madrid
  • El hombre locomotora en Zaragoza
  • Chistavín vence a Bargossi
  • Alfonso XII recibe a Mariano Bielsa
  • Chistavín corre en Madrid y vuelve a ser recibido por el Rey
  • Chistavín se enfrenta por segunda vez a Bargossi
  • Consecuencias del reto Bielsa-Bargossi
  • La fiebre de los andarines
  • Reto entre Altoaragoneses
  • Laínez, de Cariñena, porfía con Bielsa
  • Chistavín derrota a Laínez
  • Chistavín compite con vascos y navarros
  • Bielsa corre contra Alda, de Miedes, y Mallor, de Alcolea
  • El Rey de Andorra vence a Bielsa
  • Nueva generación de andarines
  • Decadencia de los andarines
  • Los últimos años
  • Epílogo: Sucesores de Chistavín
  • Mariano Bielsa “Chistavín” de Berbegal, un héroe del deporte español
Habilidades gimnásticas
Educación Física
  • La Educación Física en la mujer a finales del siglo XIX y comienzos del XX (1)
  • La Educación Física en la mujer a finales del siglo XIX y comienzos del XX (y 2)
  • La Educación Física en el pasado (I)
  • La Educación Física en el pasado (y II)
  • “Modo de fomentar la Educación Física en las Escuelas” (Concurso pedagógico en memoria de Joaquín Costa, 1918)
  • Algunas orientaciones para una posible estructuración de una unidad didáctica de deportes autóctonos
Deporte
  • Los inicios del deporte contemporáneo (I)
  • Los inicios del deporte contemporáneo (y II)
  • Mujer y deporte
  • Deportes practicados por la mujer
  • Los deportes en las antiguas fiestas laurentinas
  • El deporte en torno al 98
  • Gregorio Campaña, aventurero del deporte
Exploradores y boy-scouts
Aeronáutica
Ajedrez
Atletismo
Caza
Fútbol
  • Los inicios del “foot-ball”
  • Cien años de fútbol en Aragón (1903-2003)
  • El balompié a comienzos de siglo
  • Foot-ball: primera derrota de los zaragozanos en Huesca
  • Los primeros campeonatos de fútbol
  • La pasión por el fútbol en Huesca (años 20)
  • Los campeonatos Militar e Infantil de Balompié (1920)
  • La Federación Aragonesa de “Clubs de Foot-ball” (1921-1922)
  • 1922, despegue definitivo del fútbol
  • La explosión del fútbol (1923)
  • El fútbol en la región (1923)
  • El Campeonato de Fútbol 1923/1924
  • El Campeonato de Fútbol de Primera Categoría, Grupo A, 1924-1925
  • El fútbol espectáculo y el profesionalismo (1924-1925)
  • Los inicios del fútbol profesional
  • 75 aniversario de la Federación Aragonesa de Fútbol
Hípica
Motociclismo
Tenis
  • Los inicios del lawn-tennis
  • Campeonato de Aragón de lawn-tennis
Tiro
  • Tiro al blanco
  • El Tiro Nacional
  • Origen del Tiro Nacional
  • El primer certamen
Velocipedismo-ciclismo
Pensamiento e ideario deportivo
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miércoles, 14 de junio de 2023

La carrera pedestre de Castejón de Monegros, siglos de tradición

Salida de la carrera pedestre del 2015

José Antonio Adell y Celedonio García

En Aragón, las carreras pedestres se denominaban “corridas de pollos”. Su nombre proviene de la recompensa con la que se premiaba a los primeros clasificados de la prueba. Lo habitual era que el vencedor recibiera tres pollos; el segundo, dos, y el tercero, uno. Al cuarto, en unos lugares, o al último, en otros, le entregaban una cebolla. La hortaliza era un premio “humillante”, pero también se convirtió en un premio apetecible en los años de posguerra.

Las carreras pedestres o “corridas de pollos” disputadas en Castejón de Monegros presentaban similitudes con las del resto de Aragón. Se celebran en un ambiente lúdico-festivo, propio de las fiestas patronales de Santa Ana. Antaño, también en las festividades de Santa Águeda (“carreras de mujeres”, en las fiestas organizadas por las casadas. En 1926 venció Hipólita Moliner). Y para San Roque, patrón de la calle de la Luna, se disputaban “corridas pedestres para niños”.

Carrera pedestre del 2008

Siglos de historia


Hasta hace poco tiempo, la cita más antigua de carrera pedestre que teníamos documentada en Aragón correspondía a la celebrada en Monzón en 1585, coincidiendo con la visita que Felipe II realizó a Monzón con motivo de celebrarse Cortes. Se efectuaron diversos festejos en la feria de San Mateo, entre ellos una carrera a pie y otra a caballo. El premio fue una pieza de tafetán, sombrero y espada. Sin embargo, recientemente, Constantino Escuer nos ha facilitado datos del Archivo Histórico de Perdiguera en los que aparece la “corrida de la espada” en 1526, recordándonos la cita de Monzón y otras “corridas de espadas” que se celebraban hasta mediados del siglo XIX en las fiestas de San Lorenzo y en los barrios de la capital. Los datos de Perdiguera también nos permiten conocer la evolución de la “corrida de la espada” a las “corridas de pollos”, que, presumiblemente, se produciría de forma similar en la comarca de Monegros y en otros lugares de Aragón.

A finales del siglo XVI aparecen los pollos como premio en la “corrida”, conjuntamente con la espada. Hasta esta fecha, la “corrida de pollos” más antigua que teníamos documentada databa de 1609, celebrada con motivo de la traslación de las reliquias del prelado oscense San Orencio, desde Aux (Francia) hasta Huesca, se organizaron festejos por todos los lugares de paso. En Bolea se celebró una gran misa y después hubo “corridas de pollos” y otros actos.

Carrera del 2013

En el siglo XIX las noticias sobre disputas de “corridas de pollos” ya abundan por todo Aragón. En 1843 la reina Isabel II de España juró las Cortes Generales y la Constitución de 1837 al declararse su mayoría de edad; con tal motivo se organizaron festejos por muchos lugares: en Calatayud hubo abundantes regocijos, entre ellos las “corridas de pollos” a cargo de la Junta de Comunidad.

También se disputaron “corridas de pollos” coincidiendo con el aniversario de la República en lugares como La Almunia de Doña Godina, en 1932 y 1933; aunque lo habitual era que se celebrasen durante las fiestas de los pueblos, tal como señala Madoz en su Diccionario Geográfico de España, en 1850, comentando las fiestas de los pueblos del partido judicial de Jaca.

En el Libro de Visita de Luesia de 1804 leemos una interesante crónica que habla de esta prueba, con alusiones a la indumentaria por no ser del agrado de la autoridad eclesiástica:

“Se prohíben bajo pena de Excomunión Mayor -ipsu facto incurrenda- las diversiones públicas que se hacen en los días de la Natividad de Ntra. Sra. y en la festividad del Pilar y consisten en que los hombres corren casi desnudos para ganar un premio estipulado (que suelen ser un pollo) lo cual se hace a presencia de los alcaldes y ayuntamiento y de todo el pueblo: las expresadas carreras no quedan prohibidas si se executasen por hombres enteramente vestidos al uso del país”.

Este breve comentario resume, en pocas palabras, algunas características de estas competiciones deportivas. Siempre se organizaban en un ambiente lúdico, propicio para el revestimiento con rituales que enriquecían el festejo. También fueron fuente de inspiración de destacados escritores y pintores costumbristas aragoneses.

En el siglo XIX se disputan “corridas de pollos” en todas las poblaciones de los Monegros. A final de siglo, el resonado triunfo del berbegalense Mariano Bielsa, apodado “Chistavín”, que el 22 de octubre de 1882 vence al italiano Aquiles Bargossi en la plaza de toros de Zaragoza, destapa la existencia en Aragón de numerosos corredores forjados en las “corridas de pollos”.

Corredores/as castejoneros/as (2013)

Valero Nogueras, de Castejón de Monegros

Uno de los corredores curtidos en numerosos torneos comarcales, como podrían considerarse las disputas de las “corridas de pollos” de la época, sería Valero Nogueras, natural de Castejón de Monegros.

Coincidiendo con el triunfo de “Chistavín” sobre el italiano Bargossi, considerado “el mejor andarín del mundo”, en la prensa regional (La Derecha, El Norte de Aragón y El Diario de Zaragoza), aparecen las hazañas de Valero Nogueras, de 18 años, natural de Castejón de Monegros. Entre sus proezas se destaca la de correr en menos de una hora el trayecto Sariñena-Castejón, un hecho increíble, puesto que son veinticuatro los kilómetros que separan ambas localidades. Aunque en la época era habitual que se exageraran los registros logrados en ese tipo de gestas, podemos considerar a Nogueras como el pionero monegrino de los andarines o como «El Chistavín monegrino».

A partir del resonado éxito logrado por el “andarín” de Berbegal (en realidad eran corredores), éste se profesionaliza y disputa numerosas carreras de competencia por toda la geografía española. Algunos de sus más destacados rivales serían aragoneses. Uno de ellos el castejonero Valero Nogueras.

A principios de noviembre de 1884 el Diario de Avisos de Zaragoza recogía una carta de Valero Nogueras reclamando una carrera de competencia que, desde hacía algún tiempo, pretendía disputar con “Chistavín”. Nogueras exponía lo siguiente:

“Sr, D. Mariano Bielsa (a) Chistavín, Berbegal.- Muy Sr. mío: Aunque del concepto del presente ya tiene V. conocimiento por carta, que diciendo lo propio obra en su poder, y a la cual aún no he tenido contestación, creo prudente reproducirlo en este periódico para que advertido el público de mi reto no pueda ya evadirse de aceptarlo, ya que de corredor lleva V. fama, y por ello paga al Estado contribución. Yo no me encuentro en ese caso; no digo más que con hechos lo que corriendo valgo, y por lo mismo esta prueba entre V. y yo queda aplazada para el día que V. quiera en la plaza de Toros de Zaragoza, dando tantas vueltas como V. me determine, pues me encuentro dispuesto a darle a V. una lección, o a sufrir un engaño; pero creo será lo primero. Así pues espera merecer pronta contestación de V. su afectísimo s.s., Valero Nogueras”.

La respuesta de “Chistavín” a la carta de Nogueras publicada el día 3 de noviembre fue inmediata: el día 6 del mismo mes el Diario de Avisos la daba a conocer:

“Sr. D. Valero Nogueras. Muy señor mío: Recibí la suya a su debido tiempo y me enteré también del Remitido insertado en el Diario de Avisos el día 3 del corriente, el cual me apresuro a contestarle, ya que a ello me obliga, contrariando mi voluntad, porque no quería exponerle a una derrota, pero ya que V. se empeña acepto su reto y determino la carrera en la forma siguiente: Apuesta mil pesetas por lo menos, vueltas 300, y V. delante. Así, pues, sírvase V. no faltar para verificar la carrera el domingo próximo, a cuyo efecto, con esta misma fecha, ordeno a mi apoderado organice y anuncie la función. De V. aftmo. s.s.- Carrerista con patente, Mariano Bielsa (a) Chistavín”.

Al día siguiente y hasta la fecha señalada para el reto, los diarios insertaron en su sección de espectáculos el siguiente anuncio del reto:

“Plaza de toros.-Gran función mixta con 6 bravas vacas de capea y los célebres andarines Mariano Bielsa (a) Chistavín y Valero Nogueras para el domingo 9 de noviembre.- A las 3. Entrada a tendido 2 reales. Niños y militares sin graduación 1 real”.

Por efecto de lo desapacible del tiempo, la carrera de competencia de los andarines no pudo celebrarse, aplazándose la porfía al domingo siguiente. La suspensión de la carrera suscitó algunos comentarios poco favorables a Valero Nogueras. Por este motivo, José Blanc Montaner publicaba en el Diario de Avisos (14 de noviembre de 1884) las siguientes líneas:

“Como quiera que ha llegado a mis oídos que el mencionado Nogueras se resistía a correr con Bielsa por temor a ser derrotado por éste, cúmpleme manifestar que la carrera entre ambos se verificará y que por mi parte estoy dispuesto a aceptar en contra de Mariano Bielsa las apuestas que se hagan, y al efecto tengo destinadas a este objeto 5.000 pesetas en mi domicilio, calle de San Pablo, número 37”.

La prueba se celebró en la fecha señalada con una buena entrada de público a la plaza, según narraba el Diario de Avisos (17 de noviembre de 1884): “Comenzado el espectáculo, emprendieron la marcha los dos corredores: Nogueras delante, Bielsa detrás y siempre a su alcance. El público se impacientaba por la monotonía del espectáculo, y conociéndolo así Bielsa, a las 160 vueltas dio un tremendo avance sobre su contrario, y al compás de la jota, corriendo con una velocidad sin igual, tomó una gran ventaja. Nogueras comprendió la inutilidad de sus esfuerzos y retiróse del lugar de combate. Grandes aclamaciones al vencedor, que fueron apagados con la salida de la primera vaquilla de las seis que debían ser capeadas por los aficionados al arte de Montes”.

Carrera pedestre del 2015

La carrera de Santa Ana

Las crónicas de las fiestas de Santa Ana del siglo XIX recogen los festejos que se celebran en honor a la patrona, entre los que no faltan las típicas corridas. En la “corrida” de 1876, la primera que tenemos documentada de Castejón de Monegros, ya encontramos un dato interesante, la participación de las mujeres; según la crónica publicada en El Diario de Zaragoza, se celebraron “corridas de hombres y mujeres”.

La crónica de 1892, publicada en La Derecha, hace referencia a las “tradicionales y típicas corridas de pollos”.

En 1899 El Diario de Huesca comentaba los festejos del día 25: “Por la tarde se celebró la acostumbrada corrida al estilo del país, y más tarde, en la plaza pública, se celebraron animados dances que fueron presenciados por todo el pueblo, y por la noche se quemó una escogida colección de fuegos artificiales que agradó muchísimo al concurso”.

Vencedores de la carrera pedestre del 2009 con las reinas de las fiestas

Los premios para los primeros clasificados consistían en las típicas aves de corral que daban nombre a la prueba. En 1911 y 1912 los tres primeros clasificados repitieron las mismas posiciones. Ambos año venció el local Mariano Serrate Palacio (vencedor también en 1909), seguido de Vicente Abión Buil y de Pedro Dupla Casanovas.

El Noticiero, el Diario de Avisos de Zaragoza, el Diario de Huesca o el Heraldo de Aragón recogían en sus páginas crónicas de las fiestas. Este último diario zaragozano, comentando la carrera de 1915, decía: “A los acordes de una marcha triunfal tocó primero la meta empenachada de pollos en la corrida de costumbre, el joven Vicente Abión, recorriendo en 3 minutos y 35 ss. un trayecto de 1 km.”. Los pollos correspondientes a la segunda plaza se los llevó Paulino Serrate Terreu y las sobras se las quedó Saturnino Farled Buil.

En los años veinte nuevos corredores se citan en la palestra, procedentes de diferentes lugares de la comarca y, al final de la década ya acuden los mejores corredores regionales. En 1927 el cronista de La Voz de Aragón se deshacía en elogios al campeón de la carrera:

“El día de la Patrona, momentos antes del Rosario General, se celebró una gran carrera pedestre, habiéndose adjudicado tres premios a los vencedores por el orden siguiente: 1º José Labara, muchacho de 16 años de Castejón de Monegros. Es un caso asombroso de velocidad y resistencia y llegará muy lejos si sabe cultivar sus facultades”. Tras Labara llegaron a meta Jerónimo Barrieras, de Lanaja, y Mariano Zamorano, de Sariñena.

En esta época las aves de corral dejan paso a los premios en metálico y entre los vencedores aparecen nombres míticos del atletismo aragonés: Dionisio Carreras, de Codo, el primer olímpico aragonés y noveno en el maratón de la Olimpiada de París en 1924, e Ignacio Latorre, de Santalecina, que en 1928 mantuvo un famoso duelo con Carreras en la plaza de Toros de Zaragoza del que salió victorioso. Sin olvidarnos de otro destacado corredor, Bautista Peralta, de Sariñena. El diario oscense La Tierra, informaba de la "corrida pedestre" de 1929: “El día de Santa Ana, a las 18 horas, corrida pedestre, cuyos premios consistentes en 100, 50 y 25 pesetas ganaron después de extraordinaria lucha, que duró una hora, los afamados corredores Carreras, Bautista y Santalecina, respectivamente”.

Anuncio de la carrera pedestre de 1930

En 1930 se dieron cita los mejores corredores aragoneses. Algunos de ellos obtuvieron varios títulos en los campeonatos de España de Maratón. En la prueba pedestre de doce kilómetros de recorrido, según comentaba La Voz de Aragón, volvió a vencer el veterano Dionisio Carreras, que fue muy ovacionado. “El público, numerosísimo, quedó muy complacido”. Los premios eran los mismos del año anterior y tras Dionisio Carreras, de Codo, llegaron a meta por el siguiente orden: Vicente Magén, de Montañana, Manuel Clavero, de Zaragoza, José Hernández, que pertenecía al Valencia F.C.; un corredor de Lanaja que debía ser Julián Salillas, y Miguel Rodríguez, de Castejón.

Tras el paréntesis fratricida la carrera pedestre y otras pruebas típicas del deporte tradicional aragonés se disputaban en el magnífico escaparate de las fiestas de Santa Ana. El Diario de Huesca de 1941 hacía la siguiente crónica festivo-deportiva:

“En la carrera pedestre obtuvo el primer premio el corredor de Castejón de Navarra, Jerónimo Monje (su carrera deportiva se desarrolló en Zaragoza con el Real Zaragoza; este año y en 1943 se proclamó campeón de España de Maratón y en 1942 subcampeón). En el tiro de barra hizo gala de fuerza y destreza nuestro paisano Santiago Balién. Y, por último, los vecinos del Barrio Bajo, que capitaneaba Julián “El Colasico”, supo triunfar en el reñido concurso de tiro de cuerda contra los vecinos del Barrio Alto. Todos los festejos fueron amenizados por la magnífica agrupación musical “Los Maniáticos del Ritmo”, que dirige el reputado profesor don Jaime Oliva”.

Anuncio de la carrera pedestre de 1932

En la década de los cuarenta la carrera se disputaba en la Eras Altas. Primero había una “gran carrera pedestre infantil” para niños menores de 14 años, con premios de 10, 5 y 3 pesetas para los primeros clasificados, respectivamente, y, a continuación, otra en la que podían tomar parte todos aquellos que lo desearan, tanto de la localidad como forasteros. Los premios de esta carrera eran de 150, 100, 50 y 25 pesetas, para los primeros clasificados, respectivamente, y se establecían primas en las vueltas que la Comisión de Festejos estimase oportuno. Curiosamente, como hecho excepcional, en el programa de fiestas de 1947 se decía que en la carrera pedestre para mayores “podían tomar parte en ella exclusivamente las personas domiciliadas en la localidad”.

Anuncio de la carrera pedestre de 1933

Esta década y la siguiente serían los años en los que destacaron atletas como Alberto Murillo, Pedro Sierra, Paco Binaburo o Tomás Ostáriz, entre otros muchos destacados corredores aragoneses. También comenzaron a llegar atletas de gran nivel procedentes de Cataluña.

En los años sesenta y setenta surgiría en Castejón otro destacado corredor, Fernando Abión. Las carreras se disputaban en el campo de fútbol.

Nuevas generaciones de corredores irían reemplazando en los puestos de honor a nombres míticos de épocas anteriores. Y participa la primera mujer, Montse Abelló, destacada atleta zaragozana a nivel nacional.

Jota de los pollos, baile ritual de los vencedores

En un breve periodo de tiempo la carrera se dejó de celebrar (entre los años 1986 a 1993), pero después resurgió con fuerza y, como durante siglos, la carrera pedestre sigue siendo uno de los actos más tradicionales, populares y concurridos de las fiestas de Santa Ana.

En 1998 llegó el primer atleta marroquí afincado en España, y en la primera década del siglo XXI la presencia de los atletas de origen africano han ido desterrando a los catalanes y a muchos de los mejores corredores aragoneses.

El largo historial deportivo de los numerosos corredores que han participado en la carrera pedestre de Castejón llenaría muchas páginas gloria. Han sido muchos los atletas que han participado en la carrera que poseen títulos a nivel nacional e internacional y que han participado en las más importantes competiciones atléticas a nivel mundial.

Entre todos ellos habría que destacar la presencia de Eliseo Martín Omenat, vencedor en 1996. Eliseo Martin, subcampeón del mundo de 3.000 m. obstáculos, es, sin duda, el mejor atleta aragonés de la historia.
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miércoles, 20 de mayo de 2020

Los primeros entrenamientos de maratón

Dionisio Carreras, vencedor del Maratón de 1928, acompañado de su preparador Francisco Alonso. Foto: A de la Barrera

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Los atletas aragoneses fueron los máximos protagonistas durante las tres primeras décadas de la historia del maratón en España (1930-1960). Este dominio, que Aragón tuvo en la prueba reina del atletismo, propició que el Campeonato de España se disputase más de una decena de veces en Zaragoza.

Hablar del maratón en este periodo supone recordar nombres como Dionisio Carreras, Joaquín Callao. Victoriano Pérez, Vicente Salas. Jerónimo Monje. Tomás Ostáriz, Pedro Sierra o Francisco Guardia (1963), todos ellos campeones de España de maratón. algunos en varias ocasiones. A estos nombres habría que añadir muchos más (José Hernández, José Romero, Julián Salillas, Justo Borrás, Alfredo Martínez, Santiago Martín, José Fontanillas, Anselmo Salvador, Gutiérrez, Serrate, Mariano Martín o José Luis Mareca, éste ya en 1986, entre otros) que alcanzaron puestos de honor o se clasificaron entre los cinco primeros.

Si obtener la victoria o una excelente clasificación era un triunfo, no lo era menos el hecho de acabar la prueba, ser capaz de recorrer 42 kilómetros y 195 metros, como lo es en la actualidad. Tenemos que introducirnos en los años treinta para apreciar los numerosos condicionantes a los que se enfrentaban los corredores. La mayoría de los atletas pertenecían a clases sociales bajas; frecuentemente trabajaban durante horas en el campo o en las fábricas. Esta situación provocaba vaivenes en la actividad atlética, acentuada por otras causas. que iban desde una pobre alimentación, falta de equipamiento deportivo (la mayoría corría con alpargatas), mayor riesgo de lesiones, ausencia de ayudas económicas, escasez de entrenadores, hasta vencer mentalidades incomprensivas de la época.

MARATÓN DE BARCELONA EN 1928

Paco Alonso fue el entrenador que más se distinguió en Aragón en esta dura disciplina desde finales de la década de los años veinte y en la década de los treinta. Alonso fue, entre otros, preparador del olímpico Dionisio Carreras.

El periodo de preparación era corto, aunque a veces intenso. Una muestra es el entrenamiento seguido por Dionisio Carreras para disputar el que algunos consideran el Primer Campeonato de España de Maratón, celebrado el 12 de febrero de 1928 en Barcelona. Carreras inició sus entrenamientos a primeros de enero, aunque en un principio la carrera estaba prevista para el día 22 del mismo mes; en su primer entrenamiento hizo un recorrido de ocho kilómetros por carretera, demostrando que se encontraba en una forma espléndida.

Lógicamente, Dionisio Carreras no debía partir de cero; hemos de suponer que se mantenía en actividad y a partir de esta fecha iniciaba su preparación específica para esta prueba. A los diez días realizó un recorrido de 23 kilómetros (de Alagón a Zaragoza). acompañado de dos automóviles conducidos por Ara, Alonso y Escudero, actuando de jueces, y a los que acompañaba Aymes y varios jugadores del Real Zaragoza.

El resultado de este entrenamiento hacía presagiar que Carreras realizaría una extraordinaria carrera en el maratón, a pesar del terreno resbaladizo que recorrió, consecuencia de la lluvia. Las pulsaciones al final del entrenamiento eran normales y la respiración poco fatigada, según las crónicas. A ruego de Carreras no se hizo público el cronometraje de los 5, 10, 15 y 23 kilómetros, y de la hora. A los tres días tenía previsto entrenar sobre un recorrido de 33 kilómetros.

Un mes después de iniciar su preparación hacía recorridos de unos treinta kilómetros, distancia dos en el tiempo y por trayectos diferentes. El realizado el primero de febrero partió de la zaragozana Puerta del Portillo, hasta pasar Casetas, virando en el paso del ferrocarril.

Su último entrenamiento lo efectuó una semana antes de la prueba y consistió en recorrer 33 kilómetros.

El maratón lo organizó el club de Sans y participaron dieciséis corredores. Desde el primer momento destacaron Ginés Ramos y Ferrer. ambos del F.C. Barcelona; Dionisio Carreras, del Real Zaragoza, y Hernández, del F.C. Valencia. Al final, Carreras venció, entrando en meta con un tiempo de 2 horas. 25 minutos y 38 segundos, y con seis minutos de diferencia sobre Ferrer.

EL CAMPEONATO DE ESPAÑA DE 1931

El 20 de diciembre de 1931 se celebró en Zaragoza el IV Campeonato de España de Maratón (los anteriores maratones se disputaron en 1927, con triunfo de Dionisio Carreras, 1929 y 1930, además del aludido de 1928). El ya citado Paco Alonso, desde Barcelona, retenido por sus ocupaciones, remitía a la de La Voz de Aragón (1) una lista de corredores aragoneses que podían una lista de corredores aragoneses que podían participar en la citada

prueba; también daba a conocer el entrenamiento seguido por los catalanes, “por si a ‘alguien’ interesa”. según señalaba.

Alonso reunía en la lista a corredores de toda la geografía aragonesa: Dionisio Carreras, de Codo; Vicente Salas, de Samper de Calanda; Victoriano Pérez, de La Cartuja Baja; Angel Gracia, de Garrapinillos; Manuel Clavero, Alfredo Martínez, José Romeo y Dionisio Pérez, los cuatro de Zaragoza; Bautista Pérez, de Sariñena; Santos Aramburo, de Calatayud; Tomás Palacín, de Cervera de la Cañada; Jorge Verón, de Sabiñán; Isidoro Blasco, José Serrano y Lázaro Román, los tres de Lumpiaque; José Sus, de Gurrea de Gállego; Aurelio Lecina, de Mata de los Olmos; Vicente Rodellar, de Grañén; José Montañés, de Lécera; Miguel Salvador, de Belchite; Inocencio Lamana, de Ambel, y Pascual Marco de Aniñón.

El entrenamiento al que se sometieron los atletas catalanes fue el siguiente:
  • Primer entreno. 5 kilómetros, en 16 minutos y 32 segundos.
  • Segundo entreno:10 kilómetros, en 36 minutos y 19 segundos.
  • Tercer entreno: 15 kilómetros, en 56 minutos y 8 segundos.
  • Cuarto entreno, 20 kilómetros, en 1 hora, 17 minutos y 45 segundos.
El quinto entreno estaba previsto para el domingo 6 de diciembre, a 14 días del Campeonato, sobre una distancia de 25 kilómetros.

El sexto, y último, una semana después, el día 13, sobre 30 kilómetros. Desde esta fecha hasta el día 20, que se celebraría la Maratón, descansaban. La víspera tenían previsto el viaje a Zaragoza.

El triunfo aragonés en este Campeonato fue absoluto; los cinco primeros clasificados fueron aragoneses: 1º Joaquín Callao (3 horas, 10 minutos, 12 segundos), 2º José Hernández, 3º José Romero. 4º Manuel Monzón y 5º Alfredo Martínez. Otro aragonés, Victoriano Pérez, que marchaba kilómetro y medio por delante de Callao, tuvo que abandonar cuando apenas le faltaban un par de kilómetros, debido a que, sediento, sorbió un poco de café con leche y, después, licor, que le ofrecieron unos seguidores.

EL V CAMPEONATO DE ESPAÑA DE MARATÓN

Cuando faltaba poco más de un mes para el V Campeonato de España de Maratón, Paco Alonso, desde Barcelona, utilizaba las páginas de La Voz de Aragón (2) para poner al corriente a los corredores aragoneses. La prueba se retrasaba al mes de enero de 1932 (según cos tumbre se celebraba todos los años en diciembre). por creerlo más con veniente la Federación Catalana, organizadora del Campeonato.

Alonso exponía algunas consideraciones sobre la carrera y anotaba una tabla de entrenamiento, copiada de un célebre corredor finlandés, que era seguida por la mayoría de los maratonianos extranjeros. Con ese entrenamiento, después de un mes de preparación y de los dos periodos, según decía, se podían cubrir los 42 kilómetros y 195 metros en menos de 2 horas y 45 minutos, lo que suponía la posibilidad de ganar la prueba.

Paco Alonso publicaba la tabla para que se apropiasen de ella los atletas, si la Federación Aragonesa no tenía ningún plan de entrenamiento previsto.

Alonso también justificaba la escasez de practicantes del maratón y revelaba algunas notas técnicas:

“Son estas pruebas muy peligrosas para lcs corredores. No desarrollan más que la resistencia y les hacen, además, perder velocidad y agilidad de movimientos. En las carreteras el suelo es duro y pueden correrse algunos kilómetros sobre la punta de los pies: mas, después, necesariamente hay que poner no primero el talón, sino el pie plano. Teniendo la intención de ganar, hay que destinar un espacio de tiempo muy largo para entrenamiento y practicar la marcha, mucha marcha, durante el primer mes de trabajo.

(...) Sobre todo, los atletas que deseen practicar las carreras de gran fondo, como es la Marathon, deben entrenarse siempre por carretera. Hay que olvidar por completo el ‘cross-country’, ya que les sería perjudicial”.

CITAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1)“Del campeonato español de Marathon”, en La Voz de Aragón, 4 de diciembre de 1931.
(2) AIONSO. F.: Ante e! próximo campeonato español de Marathon”, en La Voz de Aragón, 4 de diciembre de 1932.

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 16 de febrero de 1997

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jueves, 30 de abril de 2020

Corridas de pollos por el Bajo Aragón y comarcas próximas

Pedro Sierra en la carrera pedestre de Calanda

Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán (1994)

Andorra, Calanda, Urrea de Gaén, Albalate del Arzobispo y Oliete son de los pocos pueblos de la comarca que conservan la tradicional Carrera Pedestre; otros pueblos la organizan intermitentemente o se perdió hace pocos años: Castellote, Alloza, Ariño, Castelserás, entre otros.

En Alcorisa, como en otros pueblos de la comarca, se denominaban corridas de peatones, aunque los premios fueran pollos y, ya en los años veinte, metálico (en 1922, 50, 30 y 20 ptas.). Se disputaban en las fiestas de San Roque, en el empalme de Más de las Matas, por el camino y la carretera.

En Molinos se corría desde la era empedrada hasta la cuesta del Culadero; los premios eran pollos y solía ser de carácter local. También se hacían carreras de mujeres con cántaros en la cabeza. Otra variedad era la carrera con cubos llenos de agua o con cestas que debían llenar lo más rápidamente posible con manzanas que se encontraban en hilera por el suelo. Organizaban corridas en diversas fiestas: San Roque, la Virgen de la Soledad e, incluso, para Santa Lucía.

En Albalate del Arzobispo, a principios de siglo, se hacían corridas en las fiestas en honor a la Virgen de Arcos y en las fiestas de barrio dedicadas a San Ramón Nonato, las de la Virgen del Tremedal, San Roque, San Miguel y en las del Santo Ángel de la Guarda. Acompañados de la dulzaina y tamboril, todo el mundo se desplazaba al lugar donde se disputaba la corrida de pollos. En las fiestas de la Virgen de Arcos los premios eran en metálico y la prueba se denominaba «corrida de peatones». Corrían por la rambla derecha del río Martín, cubriendo una distancia de unos tres Km., descalzos por un terreno cubierto de guijarros y maleza; iban desde el Puente hasta la Piedra de la valla, donde ponían la bandera, a la que había que dar la vuelta. Posteriormente se ha corrido en el campo de fútbol, por las calles y en la plaza de toros.

En Más de las Matas se celebraba la corrida en la festividad de San Juan Bautista y Santa Flora. Camilo, el gaitero de Las Parras, animaba esta prueba de casi 4 Km. por la carretera de Alcorisa.

Andorra ha sido la cuna de otros dos grandes corredores, uno de ellos, El Rey de Andorra, pionero en el pedestrismo regional. Llegó a correr, a finales del siglo pasado, en París y en Londres, venciendo a jinetes montados sobre caballos. Otro, Rafael Bielsa, conocido como El pelotón de Andorra, mantuvo emocionantes duelos con Luis Royo; las competiciones disputadas en el campo de fútbol, con seguidores de ambos adversarios, resultaban más emocionantes que cuando jugaba el equipo local de fútbol.

En Calanda la corrida de pollos se disputaba en el camino denominado del tiro del bolo; se salía desde El Hilador y se llegaba al pajar del tío Campechano, camino de la loma del Balcón. Los corredores daban 3 o 4 vueltas. El alguacil pregonaba la carrera: Van a dar suelta a la corrida, al primero se le darán tres pollos, al segundo dos y al tercero uno. Que nadie toque a los corredores, ni ellos con ellos, que sino serán sancionados. Los pollos colgaban de un palo adornado con ramos de albahaca, mientras el gaitero, el tío Campos, de Calanda, amenizaba el festejo. A principios de siglo hubo un incidente, los de Calanda fueron a correr a Foz. El tío Chatín, de Calanda, fue empujado por los corredores locales. A raíz de esto los dos pueblos se pusieron tan a mal que cuando vinieron los de Foz a Calanda, durante las fiestas del Pilar, tuvieron que salir escoltados por la Guardia civil. Hasta llegó a desaparecer una romería en la que se juntaban los dos pueblos. Posteriormente el escenario de la carrera pedestre fue la plaza de toros y, en 1950, allí se celebró la denominada "Carrera Pedestre del Siglo XX", en la que participaron todos los componentes de la selección nacional de cross: Coll, Yebra, Baldomá, Rojo, Miranda y Sierra, entre otros. El premio era una hermosa yegua valorada en 12.000 Ptas., de 3 años y cubierta por un semental del Estado. Presenciaron la prueba los dirigentes federativos y todos los corredores fueron descalificados por profesionalismo.

Castelserás es la cuna de Carmen Valero (dos veces campeona del mundo de cross), quien en alguna ocasión también ha participado en las carreras pedestres de los pueblos, de la mano de su entrenador, José Molíns. Allí se celebraban las corridas de pollos para la Virgen de Guadalupe y San Cosme.

Aguaviva para San Agustín, en la misma fecha que Foz-Calanda; en este lugar, en los años veinte, durante las fiestas de San Roque hacían otro festejo denominado "tiro de pollo", y consistía en colocar un pollo a dos metros de altura y más de cuarenta de distancia, desde donde el tirador "a piedra" que tuviera la suerte de tocarlo o herirlo se lo llevaría.

Castellote para la Virgen del Agua; La Mata y La Ginebrosa para San Bartolomé; Alloza y Oliete para la Santa Cruz; La Cañada de Verich para Santa Ana y para el Pilar; Torre de Arcas para San Bernardo; La Cerollera para San Cristóbal y la Virgen del Remedio, y resumiendo, en todos los pueblos de la comarca se disputaban interesantes corridas de pollos.

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