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lunes, 11 de abril de 2022

Adell presenta en Almudévar ‘Las aventuras de Juan Captioso’

El escritor altoaragonés sale “en busca de Pedro Saputo” en esta nueva novela
José A. Adell, Antonio Labarta, Silvia Salazar y José Luis Abad. A.A

J. N. C. (Diario del Altoaragón)

El escritor altoaragonés José Antonio Adell presentó este sábado en el Centro Cultural de Almudévar su última novela, En busca de Pedro Saputo. Las aventuras de Juan Captioso (Editorial Pirineo).

Confesó el autor que a él le ha gustado siempre “mucho” la novela Vida de Pedro Saputo, de Braulio Foz, porque “tiene un carácter costumbrista, cierto tono también satírico, es un personaje que recorre el Alto Aragón y algunos puntos de España”, y el reto era crear un personaje en esta misma línea, pero en otra época.

“A mi personaje le llamo Juan y en vez de Saputo, que es sabio, Captioso, que es inteligente en latín. Pedro Saputo es un personaje atemporal y el mío tiene vida propia desde 1900 a 1928, y salen personajes y hechos reales como la actuación del tenor Fleta en Huesca o los de Almudévar que ganan un concurso de rondas en Huesca, y por otro lado, historias que son creadas”.

Para completar la novela, al final del libro se cita a los personajes reales que salen en la obra u otros que son creados para la novela y que protagonizan historias que tienen “un aspecto costumbrista, un tono de humor, de sátira, de picaresca…”. Y también hay “un estudio de toda la obra de Braulio Foz, las ediciones que ha habido de Pedro Saputo, cuando se hermanaron Almudévar y Borja, que es donde muere el autor Foz…”.

Comenta Adell que esta última novela se puede decir que es la tercera que escribió durante el confinamiento de 2020 por la pandemia de covid. “Yo las llamo las novelas de la pandemia, es una trilogía. Una primera que fue La Dama de Guara, vinculada al Somontano, Álquézar; luego Cucaracha, que lo hice con Celedonio, y la tercera que es esta”.

“La novela tiene 400 páginas y la redacción ha costado más o menos un año, aunque documentándome en Almudévar ya había estado”, añade Adell.

Recuerda así mismo que “llevo ya 41 libros escritos, varios con Celedonio García, y la mitad de ellos están vinculados a Aragón…”. Con Celedonio, su gran amigo, solo ha hecho la novela Cucaracha, “porque una novela a cuatro manos lo veo muy complicado”. A cuatro manos -resalta- “hemos escrito muchos ensayos. A cuatro manos en ensayo es ventaja todo, sobre todo que haces la mitad del esfuerzo”.

Con Adell estuvieron la subdelegada del Gobierno de la nación en Huesca, Silvia Salazar; Antonio Labarta, alcalde de Almudévar; y José Luis Abad, autor de la portada del libro.

Dos proyectos en marcha

José Antonio Adell, por otro lado, informó de que actualmente trabaja en un doble proyecto. “Con Celedonio estamos en un proyecto avanzado que es Historias, leyendas y anécdotas del Pirineo, y a la vez estoy trabajando en una petición que me hicieron en Alquézar, escribir la vida del cura José María Cabrero, que lo quiere la gente creyente y no creyente”. 

https://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/cultura/2022/04/10/adell-presenta-en-almudevar-las-aventuras-de-juan-captioso-1566335-daa.html

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miércoles, 19 de mayo de 2021

Cucaracha el bandolero

A rienda suelta


Por
  • Javier García Antón

Diario del Altoaragón  11/05/2021

UN PAÍS acumula una sucesión de problemas cuando sufre una aculturación invasiva desde otras latitudes y altitudes hasta el punto de irse al bosque de Sherwood a encontrar a Robin Hood a pesar de tener en los Monegros, el Cinca y La Litera a Mariano Gavín Suñén, que como el Hood fue reconocido por las clases humildes como el que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. En torno al de Alcubierre se han tejido literatura, música, títeres y próximamente teatro, con importantes esfuerzos divulgativos que encuentran ahora el colofón con “Cucaracha, el bandolero”, una interpretación a cuatro manos virtuosa de ese dueto de la cultura aragonesa que son José Antonio Adell y Celedonio García, bajo edición de Pirineo.

La primera novela de Adell & García, que presenta en Sariñena el jueves otro audaz como Salvador Trallero, es la consecuencia de la transformación narrativa de su esfuerzo investigador y documental a través de una ambientación serena pero precisa y una estructura concebida a través de idas y venidas en la cronología que mantienen la tensión a golpe de trabucazos y cabalgadas. Un recorrido por los agrestes paisajes monegrinos, los peligrosos ríos y una urdimbre argumental en el que participan caciques y pobres, alcaldes y pastores, guardias civiles y carlistas, amantes, bandidos de ida y vuelta, siempre alrededor del halo del Cucaracha.

Hasta el desenlace fatal para Mariano en el Corral de la Nica por la perspicacia del joven cuerpo de la Guardia Civil encarnado en su teniente Lafuente, enseñanzas de vida y costumbres, diálogos espléndidos como el del rico Ruata y el Cucaracha, criterios para que el lector descubra que ni es oro todo lo que reluce ni la maldad es patrimonio del bandolero.

https://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/opinion/2021/05/11/cucaracha-el-bandolero-1491162-daa.html

miércoles, 20 de mayo de 2020

Los primeros entrenamientos de maratón

Dionisio Carreras, vencedor del Maratón de 1928, acompañado de su preparador Francisco Alonso. Foto: A de la Barrera

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Los atletas aragoneses fueron los máximos protagonistas durante las tres primeras décadas de la historia del maratón en España (1930-1960). Este dominio, que Aragón tuvo en la prueba reina del atletismo, propició que el Campeonato de España se disputase más de una decena de veces en Zaragoza.

Hablar del maratón en este periodo supone recordar nombres como Dionisio Carreras, Joaquín Callao. Victoriano Pérez, Vicente Salas. Jerónimo Monje. Tomás Ostáriz, Pedro Sierra o Francisco Guardia (1963), todos ellos campeones de España de maratón. algunos en varias ocasiones. A estos nombres habría que añadir muchos más (José Hernández, José Romero, Julián Salillas, Justo Borrás, Alfredo Martínez, Santiago Martín, José Fontanillas, Anselmo Salvador, Gutiérrez, Serrate, Mariano Martín o José Luis Mareca, éste ya en 1986, entre otros) que alcanzaron puestos de honor o se clasificaron entre los cinco primeros.

Si obtener la victoria o una excelente clasificación era un triunfo, no lo era menos el hecho de acabar la prueba, ser capaz de recorrer 42 kilómetros y 195 metros, como lo es en la actualidad. Tenemos que introducirnos en los años treinta para apreciar los numerosos condicionantes a los que se enfrentaban los corredores. La mayoría de los atletas pertenecían a clases sociales bajas; frecuentemente trabajaban durante horas en el campo o en las fábricas. Esta situación provocaba vaivenes en la actividad atlética, acentuada por otras causas. que iban desde una pobre alimentación, falta de equipamiento deportivo (la mayoría corría con alpargatas), mayor riesgo de lesiones, ausencia de ayudas económicas, escasez de entrenadores, hasta vencer mentalidades incomprensivas de la época.

MARATÓN DE BARCELONA EN 1928

Paco Alonso fue el entrenador que más se distinguió en Aragón en esta dura disciplina desde finales de la década de los años veinte y en la década de los treinta. Alonso fue, entre otros, preparador del olímpico Dionisio Carreras.

El periodo de preparación era corto, aunque a veces intenso. Una muestra es el entrenamiento seguido por Dionisio Carreras para disputar el que algunos consideran el Primer Campeonato de España de Maratón, celebrado el 12 de febrero de 1928 en Barcelona. Carreras inició sus entrenamientos a primeros de enero, aunque en un principio la carrera estaba prevista para el día 22 del mismo mes; en su primer entrenamiento hizo un recorrido de ocho kilómetros por carretera, demostrando que se encontraba en una forma espléndida.

Lógicamente, Dionisio Carreras no debía partir de cero; hemos de suponer que se mantenía en actividad y a partir de esta fecha iniciaba su preparación específica para esta prueba. A los diez días realizó un recorrido de 23 kilómetros (de Alagón a Zaragoza). acompañado de dos automóviles conducidos por Ara, Alonso y Escudero, actuando de jueces, y a los que acompañaba Aymes y varios jugadores del Real Zaragoza.

El resultado de este entrenamiento hacía presagiar que Carreras realizaría una extraordinaria carrera en el maratón, a pesar del terreno resbaladizo que recorrió, consecuencia de la lluvia. Las pulsaciones al final del entrenamiento eran normales y la respiración poco fatigada, según las crónicas. A ruego de Carreras no se hizo público el cronometraje de los 5, 10, 15 y 23 kilómetros, y de la hora. A los tres días tenía previsto entrenar sobre un recorrido de 33 kilómetros.

Un mes después de iniciar su preparación hacía recorridos de unos treinta kilómetros, distancia dos en el tiempo y por trayectos diferentes. El realizado el primero de febrero partió de la zaragozana Puerta del Portillo, hasta pasar Casetas, virando en el paso del ferrocarril.

Su último entrenamiento lo efectuó una semana antes de la prueba y consistió en recorrer 33 kilómetros.

El maratón lo organizó el club de Sans y participaron dieciséis corredores. Desde el primer momento destacaron Ginés Ramos y Ferrer. ambos del F.C. Barcelona; Dionisio Carreras, del Real Zaragoza, y Hernández, del F.C. Valencia. Al final, Carreras venció, entrando en meta con un tiempo de 2 horas. 25 minutos y 38 segundos, y con seis minutos de diferencia sobre Ferrer.

EL CAMPEONATO DE ESPAÑA DE 1931

El 20 de diciembre de 1931 se celebró en Zaragoza el IV Campeonato de España de Maratón (los anteriores maratones se disputaron en 1927, con triunfo de Dionisio Carreras, 1929 y 1930, además del aludido de 1928). El ya citado Paco Alonso, desde Barcelona, retenido por sus ocupaciones, remitía a la de La Voz de Aragón (1) una lista de corredores aragoneses que podían una lista de corredores aragoneses que podían participar en la citada

prueba; también daba a conocer el entrenamiento seguido por los catalanes, “por si a ‘alguien’ interesa”. según señalaba.

Alonso reunía en la lista a corredores de toda la geografía aragonesa: Dionisio Carreras, de Codo; Vicente Salas, de Samper de Calanda; Victoriano Pérez, de La Cartuja Baja; Angel Gracia, de Garrapinillos; Manuel Clavero, Alfredo Martínez, José Romeo y Dionisio Pérez, los cuatro de Zaragoza; Bautista Pérez, de Sariñena; Santos Aramburo, de Calatayud; Tomás Palacín, de Cervera de la Cañada; Jorge Verón, de Sabiñán; Isidoro Blasco, José Serrano y Lázaro Román, los tres de Lumpiaque; José Sus, de Gurrea de Gállego; Aurelio Lecina, de Mata de los Olmos; Vicente Rodellar, de Grañén; José Montañés, de Lécera; Miguel Salvador, de Belchite; Inocencio Lamana, de Ambel, y Pascual Marco de Aniñón.

El entrenamiento al que se sometieron los atletas catalanes fue el siguiente:
  • Primer entreno. 5 kilómetros, en 16 minutos y 32 segundos.
  • Segundo entreno:10 kilómetros, en 36 minutos y 19 segundos.
  • Tercer entreno: 15 kilómetros, en 56 minutos y 8 segundos.
  • Cuarto entreno, 20 kilómetros, en 1 hora, 17 minutos y 45 segundos.
El quinto entreno estaba previsto para el domingo 6 de diciembre, a 14 días del Campeonato, sobre una distancia de 25 kilómetros.

El sexto, y último, una semana después, el día 13, sobre 30 kilómetros. Desde esta fecha hasta el día 20, que se celebraría la Maratón, descansaban. La víspera tenían previsto el viaje a Zaragoza.

El triunfo aragonés en este Campeonato fue absoluto; los cinco primeros clasificados fueron aragoneses: 1º Joaquín Callao (3 horas, 10 minutos, 12 segundos), 2º José Hernández, 3º José Romero. 4º Manuel Monzón y 5º Alfredo Martínez. Otro aragonés, Victoriano Pérez, que marchaba kilómetro y medio por delante de Callao, tuvo que abandonar cuando apenas le faltaban un par de kilómetros, debido a que, sediento, sorbió un poco de café con leche y, después, licor, que le ofrecieron unos seguidores.

EL V CAMPEONATO DE ESPAÑA DE MARATÓN

Cuando faltaba poco más de un mes para el V Campeonato de España de Maratón, Paco Alonso, desde Barcelona, utilizaba las páginas de La Voz de Aragón (2) para poner al corriente a los corredores aragoneses. La prueba se retrasaba al mes de enero de 1932 (según cos tumbre se celebraba todos los años en diciembre). por creerlo más con veniente la Federación Catalana, organizadora del Campeonato.

Alonso exponía algunas consideraciones sobre la carrera y anotaba una tabla de entrenamiento, copiada de un célebre corredor finlandés, que era seguida por la mayoría de los maratonianos extranjeros. Con ese entrenamiento, después de un mes de preparación y de los dos periodos, según decía, se podían cubrir los 42 kilómetros y 195 metros en menos de 2 horas y 45 minutos, lo que suponía la posibilidad de ganar la prueba.

Paco Alonso publicaba la tabla para que se apropiasen de ella los atletas, si la Federación Aragonesa no tenía ningún plan de entrenamiento previsto.

Alonso también justificaba la escasez de practicantes del maratón y revelaba algunas notas técnicas:

“Son estas pruebas muy peligrosas para lcs corredores. No desarrollan más que la resistencia y les hacen, además, perder velocidad y agilidad de movimientos. En las carreteras el suelo es duro y pueden correrse algunos kilómetros sobre la punta de los pies: mas, después, necesariamente hay que poner no primero el talón, sino el pie plano. Teniendo la intención de ganar, hay que destinar un espacio de tiempo muy largo para entrenamiento y practicar la marcha, mucha marcha, durante el primer mes de trabajo.

(...) Sobre todo, los atletas que deseen practicar las carreras de gran fondo, como es la Marathon, deben entrenarse siempre por carretera. Hay que olvidar por completo el ‘cross-country’, ya que les sería perjudicial”.

CITAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1)“Del campeonato español de Marathon”, en La Voz de Aragón, 4 de diciembre de 1931.
(2) AIONSO. F.: Ante e! próximo campeonato español de Marathon”, en La Voz de Aragón, 4 de diciembre de 1932.

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 16 de febrero de 1997

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domingo, 26 de abril de 2020

Crónicas oscenses en "El Ciclista": Eloy Pá

Mariano Pelayo, conocido como “Eloy Pá”, contribuyó con sus interesantes crónicas en “El Ciclista” a que Huesca estuviera entre las primeras localidades ciclistas de España. Fue iniciador de la carrera Barcelona-Reus y un defensor decidido de la proyectada Unión Velocipédica del Este


DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Publicado en “Domingo”, suplemento del Diario del Altoaragón, Domingo, 14 de marzo de 1999

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Al iniciarse la última década del siglo pasado surgió en Barcelona la revista deportiva El Ciclista, órgano difusor de los aficionados ciclistas, aunque entre sus páginas también se recogían informaciones de otros deportes: esgrima, regatas, hípica...

Esta revista tenía periodicidad quincenal y raro era el número en el que no aparecieran noticias del ciclismo altoaragonés, principalmente de Huesca y de Barbastro. Las referencias y crónicas, firmadas casi todas ellas por Eloy Pá y Manuel Ricol, nos permiten conocer los hechos y circunstancias que rodearon a los artífices del pedal en sus inicios. El interés de esta información y la abundancia de datos que aportan los clubes velocipedistas de Huesca y Barbastro, considerados pioneros del ciclismo nacional, difícilmente pueden resumirse en un artículo, así pues, junto con las noticias de otras fuentes, abordaremos el tema con más amplitud.

Eloy Pá, natural y vecino de Huesca, nació en 1862, era de profesión comerciante y un entusiasta del ciclismo, o poeta ciclo-maniaco, como lo calificaba Luis Gracia Vicién.

Los atractivos de las fiestas ciclistas

A finales del año 1892, después de un forzoso y prolongado silencio, Pá escribía de ciclismo poco después de haber presenciado las carreras internacionales celebradas en Barcelona, en las que participaron los franceses Fournier, recordman del mundo; Echalié, campeón de Francia; Médinger, campeón de Europa, y de Girardin.

Eloy Pá todavía guardaba en su retina las emociones proporcionadas por su fiesta favorita: “Yo veía desfilar ante mí el último modelo de bicicletas, el corredor profesional y el aficionado con sus elásticos y elegantes trajes, el eco de la campana que da la salida, las banderolas de los jueces, la marca de los carreristas, la velocidad que imprimían a sus máquinas, la prodigiosa marcha y resistencia de Fournier y sus compañeros de profesión, y por encima de todos esos atractivos que ofrece una fiesta velocipedista, llamábanme la atención el público numeroso que honraba tal festejo y la presencia de tanta mujer bonita” (1).

Hasta los detractores del ciclismo, que los había, reconocían que el velocipedismo había tomado carta de naturaleza en nuestro país. Algunos hombres de ciencia, como el doctor Tissié, discutían el valor higiénico del velocipedista; aseguraban que la posición viciosa del ciclista era contraria a la estética, desarrollaba de la cintura para abajo y dejaba en la cara superior del hígado señaladas las costillas (2).

El ciclismo representaba para Pá modernidad cultural frente a las arcaicas tradiciones: “Ha muy pocos años que en muchas poblaciones de importancia, celebrábanse, para solemnizar sus respectivas festividades carreras de hombres metidos en sacos, de borricos, o de otra índole tan ridículas como las apuntadas. Todavía tienen lugar en muchos puntos, pero la cultura y el buen gusto se imponen y aquellas van desapareciendo, dejando paso a diversiones que, como las carreras velocipédicas, merecen la aprobación de toda persona sensata por reunir, además de condiciones de moralidad, todos los atractivos de una fiesta culta, elegante, higiénica, y a la cual contribuye la mujer siempre que solicita su concurso, ofreciendo al ciclista los primores de su bordado en rica cinta de seda, como premio a su habilidad y destreza” (3).

El ciclismo y los otros ejercicios

La pasión por el ciclismo provocaba en Pá una ceguera que le impedía ajustarse a la realidad, anteponiendo las ventajas del ciclismo por encima de otros ejercicios.

Criticaba las corridas de toros, por traer consigo desgracias y presentar escenas repugnantes a espíritus apocados. Analizaba los trabajos gimnásticos, convenientes para el desarrollo de personas débiles de organismo, pero desaconsejable en los circos como espectáculo: las “posturas rígidas para sostenerse en el alambre, los saltos mortales, los trabajos de dislocación, tienen en continua zozobra al espectador que a cada momento teme un fatal desenlace”. Enjuiciaba el pelotarismo, muy en boga, por haber perdido las cualidades que lo hicieron agradable, por haber convertido los frontones y trinquetes en una verdadera “timba” pública. Y sobre las carreras hípicas opinaba que no eran más que la “manifestación de títulos y potentados para exhibir sus caballos, y pretexto de la clase acomodada para lucir en los desfiles sus trenes, haciendo alarde de riqueza y poderío”.


Además de las simpatías del “sport” velocipedista como espectáculo, las máquinas que se utilizaban comenzaban a jugar un papel importante en actividades laborales: en el comercio, en correos, en el ejército, etcétera.

En uno de los apartados de la citada revista, “Ecos de Clubs”, en el mismo número 18, aparecía una noticia sobre el ciclismo oscense, que decía lo siguiente:

“Los ciclistas Oscenses están en vías de crear un velódromo. Sabemos que se han pedido ya planos de las mejores pistas extranjeras para tomar buenos modelos.

Huesca está siempre en primer lugar cuando se trata de ciclismo.

Les felicitamos”.

Balance del velocipedismo en 1892

El balance de lo que había sido el velocipedismo español en 1892, Pá lo calificaba de resultado satisfactorio. Iba progresando rápidamente y la afición se iba extendiendo “de una manera prodigiosa por todas las clases sociales” (4). Hacía tan sólo dos años antes, poseer una bicicleta era patrimonio exclusivo de las personas que pudieran permitirse el capricho de gastarse varios cientos de pesetas.

La bicicleta había entrado de lleno en el desarrollo económico; un buen ejemplo era José Conte, amigo de Eloy Pá, acreditado comisionista de vinos de Angüés, que ponía su máquina al “servicio del tráfico”, evitando gastos en coches, correos y ganando en tiempo. No nos extenderemos en los beneficios higiénicos que también propiciaba el ciclismo.

Los clubes ciclistas, coincidiendo con el cambio del año realizaban las modificaciones correspondientes en la designación de cargos. El 26 de diciembre de 1892 el “Club Velocipedista Oscense” designó su nueva Junta, resultando elegidos los siguientes miembros:
  • Presidente: D. José Mª Susiac.
  • Vicepresidente: D. Juan José Guillén.
  • Tesorero: D. Julián Allué.
  • Contador: D. Juan Delplán.
  • Vocal 1º: D. Enrique Cereceda.
  • Vocal 2º: D. Mauricio Berned.
Todo el año es carnaval

La frase venía como anillo al dedo a Eloy Pá en otra de sus crónicas para dar la razón al popular dicho: “Busca la sociedad una época determinada para cubrirse la cara y decir cuatro lindezas al prójimo, cuando diariamente vemos a infinidad de seres hipócritas que habría que escupirles a la cara si no fuera por el temor de que faltara saliva para tantos como lo merecen” (5).

La novedad del invento se sumaba a una realidad que han sufrido todos los deportes en sus inicios: el enfrentarse a las gentes proclives a desatar la lengua con insultos y “lisonjas” ofensivas, cuando no osaban cultivar una de las habilidades favoritas, las pedreas.

No obstante, los vientos fríos, la nieve y las húmedas nieblas, propias de los primeros meses del año, que convertían las carreteras en verdaderos lodazales, impedían a los aficionados al “sport” cíclico hacer sus acostumbrados paseos y excursiones.

Las bicicletas descansaban simétricamente alineadas en uno de los salones del club, mientras que en el departamento destinado a gimnasio, las anillas, el torniquete, las paralelas, el trampolín y otros aparatos, se veían frecuentados para ejercitar trabajos de pulso, fuerza, flexibilidad, etcétera.

Llegaba el carnaval y las veladas de los velocipedistas en los salones de la antigua sociedad de baile “La Lira”, presidida por D. Mauricio Berned. La falta de noticias deportivas se suplía con la información de las diversiones propias de estas sociedades pudientes.

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Eloy PÁ: “Correspondencia”, Huesca, 10 noviembre de 1892, en El Ciclista, Año II, Barcelona 16 Noviembre 1892, Núm. 18.(2) José E.G. FRAGUAS: Tratado racional de gimnástica y de los ejercicios y juegos corporales. Tomo II, Madrid, 1894, p. 465.(3) Opus citat.(4) Eloy PÁ: “Por correo”, Huesca, 27 de diciembre de 1892, en El Ciclista, Año III, Barcelona 16 de Enero de 1893, Núm. 21.(5) Eloy PÁ: “Por correo”, Huesca, 10 de Febrero de 1893, en El Ciclista, Año III, Barcelona 1 de Marzo de 1893, Núm. 24.

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martes, 21 de abril de 2020

El caracol y El avión


DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón. Domingo, 13 de abril de 1997

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

En las próximas líneas vamos a describir varias figuras de las más populares en la actualidad; ambas contrastan entre sí por su antigüedad y modernidad, respectivamente, así como por la complejidad y la sencillez de ejecución.

La primera de las figuras, «El caracol» y alguna de sus variantes, sigue perteneciendo al grupo de las que el "tejo" se arrastra impulsándolo con un pie a la "pata coja".

«El avión» y las siguientes figuras que recogemos tienen en común dos aspectos fundamentales del juego: lanzar el tejo a una casilla y recorrer la figura a la "pata coja", sin pisar la casilla que contiene el tejo, recogiéndolo con la mano en el camino de vuelta y antes de salir.


El caracol

Esta figura es de las más extendidas por todo el mundo entre los juegos de "tejos" o "tanganas". Martine Basset-Clidière (1) dice que es una de las formas más antiguas de la "rayuela" ("marelle", "marro" o "descanso"). Existen pequeñas variantes de un lugar a otro, pero la esencia del juego es la misma, se dibuja con tiza un "caracol" en el suelo y se recorre empujando un "tejo" o una piedra con el pie y a la "pata coja".

La variante más simple consiste en recorrer la figura a la "pata coja", impulsando el tejo con el pie hasta el final; a continuación se hace el mismo recorrido en sentido contrario, hasta sacar el tejo de la figura.

Lo habitual era que el "caracol" se dividiera en casillas numeradas, y que la piedra se empujara con el pie, a "la pata coja", de una en una hasta llegar a la última; a continuación se recorría en sentido contrario hasta echarla fuera. En La Barbolla (Guadalajara), una vez que un jugador ha realizado el primer recorrido correctamente, marca una casilla con una piedra (conviene que sea de las del medio) en la que podrá descansar mientras que los demás deberán saltarla. Cuando la mayoría de las casillas contienen piedras y es imposible saltarlas sin pisar líneas, se da por finalizado el juego (2).

Martine Basset-Clidière (3) nos aporta un «Caracol» («Le colimaçon») dividido en 18 casillas numeradas en sentido inverso, en cuyo centro se encuentra el "paraíso", donde se descansa. En la casilla 15, generalmente, se marca un "descanso", en el que se autoriza al jugador a apoyar los dos pies.

El "caracol" se recorre varias veces en doble dirección de ida y vuelta. Se empieza echando la piedra en la primera casilla y se empuja con el pie, casilla por casilla, saltando hasta el "paraíso". Después se efectúa en sentido inverso.

La segunda ida y vuelta se ejecuta sin descansar en el "paraíso". En las siguientes vueltas se prohíben las casillas pares, después las impares y al final dos casillas de cada tres.

Basset-Clidière también nos aporta otra figura cuya única diferencia con la anterior radica en la forma del dibujo, que denomina «El reloj» («L´horloge»); no tiene "descanso" y de la casilla 12 se pasa al "paraíso".

Paulette Lequeux dibuja la espiral del "caracol" con 19 casillas, correspondiendo a esta última el "paraíso", pero en el camino el jugador se encuentra con el "infierno" (casilla número 13) y el "descanso" (casilla número 15), mostrando el juego ciertas semejanzas con el juego de la oca (Fig. 5). El modo de jugar es igual a la señalada por Basset-Clidière.

La figura ya citada de «El reloj», Laqueux la denomina «La ronda de las horas».

En otra recopilación de juegos (4), además de la figura del «Caracol», aparece otra de las mismas características que denominan «La sartén», debido a su forma.

Tomás Blanco (5) insiste en el parecido del «Caracol» con el juego de la oca. En una figura que recoge de Chamberí (Salamanca) intercala entre las casillas el "infierno", que hay que saltar por encima; el "descanso" y el "purgatorio", lugares donde se descansa, y el "cielo". Del "cielo" se sale saltando por la casilla del "descanso".

En el «Caracol» de Pedrosillo de los Aires (Salamanca) se juega del mismo modo que con las figuras que veremos a continuación. Se lanza la piedra a la primera casilla y después se recorre el "caracol" saltando a la "pata coja" sin pisar la casilla que contiene la piedra. Al llegar a la casilla central se descansa y, después, se retrocede hasta llegar a la piedra, se recoge con la mano y se sale. Se juega de la misma manera echando la piedra en todas las casillas y cuando se completa el recorrido se gana una "reguleta".

Blanco también recoge un «Caracol» de forma cuadrangular en el que se juega de forma parecida al primero que señalábamos. No se divide en casillas. La piedra se echa a donde caiga, desplazándose el jugador hasta ese punto a la "pata coja"; después se empuja con el pie hasta el centro (descanso) y luego se retrocede hasta salir.


El avión

El juego recibe este nombre por la forma de la figura, dividida en cuadros o casillas. Consiste en lanzar un "tejo" a cada una de las casillas, comenzando por la primera, y haciendo cada vez un recorrido de ida y vuelta, saltando a la "pata coja". La casilla que contiene el "tejo" no se puede pisar y en las casillas paralelas (4-5 y 7-8) se apoyan los dos pies, uno en cada una de ellas, permitiéndose el "descanso", excepto cuando alguna de ellas contiene el "tejo". Éste siempre se recoge en la vuelta.

Alfredo Larraz y Fernando Maestro (6) señalan los recorridos adicionales que deben hacerse tras haber completado los previos de las ocho casillas:

1.- Pisando con un apoyo en cada casilla y llevando el "tejo" sobre el empeine de un pie.

2.- Con el "tejo" encima del puño de una mano.

3.- Con el "tejo" sobre la cabeza.

Al salir de cada uno de estos recorridos debe lanzarse el "tejo" al aire y recogerlo con las manos.

4.- Pisando en los cuadros con los ojos cerrados. En cada paso se pregunta a los otros jugadores: "¿piso?", y si no pisa ninguna raya los demás le contestan: "¡chorizo!", pero si pisa le responden: "¡morcilla!", perdiendo el turno.

Si se consigue realizar todos los recorridos descritos, el jugador se coloca de espaldas al "avión" y lanza el "tejo" tres veces hacia atrás y por encima de la cabeza, intentando que caiga en alguna casilla. Si lo consigue, elige una de ellas como "casa".

En las "casas" sólo pueden pisar y descansar sus propietarios, pero pueden dar asilo a quien quieran y cuando quiera. Gana el que más "casas" consigue.

Mariano Coronas recoge este juego con el nombre de «Marro» (7).

Tomás Blanco (8) dibuja una figura de Monterrubio de la Sierra (Salamanca) con un círculo previo y un semicírculo ("corro") en el otro extremo. A diferencia de las reglas vistas hasta el momento, cuando la piedra se encuentra en una parte de las "alas", ambos pies se pueden apoyar en la otra. Después de efectuar el recorrido de todas las casillas, se lanza la piedra al "corro" final y, cuando el jugador llega hasta ese lugar, se pisa. Desde este lugar se juega en sentido inverso.

Al final, se lanza la piedra al "corro" que precede a la primera casilla y el jugador se desplaza a la "pata coja" hasta pisarla. Entonces, se consigue una "reguleta", eligiendo y marcando uno de los cuadros que los demás jugadores no pueden pisar, pero él sí puede descansar. Gana el que más consigue.

En Sigüenza (Guadalajara) se denomina a las figuras con diferentes nombres, entre otras, «Avión» y «Muñeca» (9). La disposición de las casillas de la "muñeca" puede variar, pero suele terminar en un círculo. El "teje" o la piedra también se conoce con el nombre de "gute".

Una variante, con respecto a las reglas que veíamos en el "avión", es que se puede poner "barrera" (cuando se tira a un cuadro, un compañero/a se coloca al final de la casilla para evitar que el "tejo" se salga). Una vez que se recorren las ocho casillas en sentido normal, se vuelve a dar la vuelta otras tantas veces pero comenzando en sentido contrario, es decir se lanza el "gute" desde detrás del círculo correspondiente al número ocho.

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) BASSET-CLIDIÈRE, Martine: Le guide marabout des jeux de plein air. Marabout, 1989, p. 37.

(2) Juegos de nuestra tierra. Recopilación de juegos dirigida por Celedonio García. C.P.R. de Sigüenza, Guadalajara, 1995, p. 131 y 132.

(3) Opus citat. P.37.

(4) Juegos de ayer... para hoy. Centro de Profesores de Calatayud. Zaragoza, 1989, pp. 124 y 125.

(5) BLANCO GARCÍA, Tomás: Para jugar como jugábamos. Colección de juegos y entretenimientos de la tradición popular. Centro de Cultura Tradicional, Salamanca, 1995, p. 94.

(6) LARRAZ URGELES B. Alfredo y MAESTRO GUERRERO, Fernando: Juegos Tradicionales Aragoneses en la Escuela. Mira Editores-DGA, Zaragoza, 1991, pp. 83 a 86.

(7) CORONAS, Mariano: Así nos divertíamos, así jugábamos,... Labuerda: recopilación de juegos infantiles. Ed. ayuntamiento de Labuerda y Diputación Provincial de Huesca. Fraga 1995.

(8) Opus citat., pp. 87 y 88.

(9) Juegos de nuestra tierra... pp. 128 a 130.

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sábado, 18 de abril de 2020

75 Aniversario de la Federación Aragonesa de Atletismo



Selección Aragonesa de Cross en el Campeonato de España de Cross de 1945, celebrado en Lasarte. De izquierda a derecha, Paco Binaburo, Cipriano Romeo, Alberto Murillo, Tomás García, Pedro Sierra, Luis Royo, Rodolfo Antón, Rafael Bielsa y Sender.

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

A finales de mayo de 1998 se cumplía el 75 Aniversario de la creación de la segunda Federación deportiva más antigua de las existentes en Aragón, la Federación Aragonesa de Atletismo. Poco más de un año separa el nacimiento de esta Federación con la pionera Federación Aragonesa de Fútbol.

Diversos acontecimientos contribuyeron a su fundación: los programas deportivos de la segunda década de este siglo (organización de carreras pedestres en grandes ciudades, festivales deportivos...), los resultados obtenidos por Dionisio Magén en los campeonatos nacionales de cross (que indirectamente influyeron en todos los deportes, incluido el fútbol), y el impulso dado por un puñado de directivos y aficionados a los deportes, creando sociedades deportivas, asociaciones o federaciones de sociedades y por último las federaciones deportivas.

Los inicios de la Federación de Atletismo no fueron fáciles; hubo cortas etapas de inactividad debido a la escasez de medios económicos, aunque también influyó en su medida la desidia y la falta de directivos. No obstante, la Federación fue superando todos los obstáculos, haciendo historia y aportando lo mejor de sí al Atletismo español.

El origen del atletismo aragonés

Hasta los primeros años de este siglo el atletismo, propiamente dicho, no existía en Aragón. A finales del siglo pasado comenzaron a surgir las primeras sociedades deportivas (Velocipédica, Gimnástica, Lawn-tennis, Exploradores, Pedal Aragonés, etcétera), colaborando u organizando carreras pedestres aisladas y festivales deportivos, en los que se incluían pruebas atléticas.

Al margen de estos "sports modernos", existía un "deporte popular" o tradicional que nutrió al incipiente, aportando sus especialidades (tiro de barra, tiro de soga, salto a pies juntos, triple salto aragonés...) y sus elementos, principalmente corredores de resistencia curtidos en las populares corridas de pollos que se disputaban por todo Aragón.

Del mismo modo que la historia del atletismo moderno se remonta a la Grecia Antigua y a los célebres juegos que se disputaban en Olimpia, la historia del atletismo aragonés debe retrotraerse siglos atrás, puesto que en Aragón ha habido personajes célebres y existen leyendas tan hermosas como la legendaria carrera del soldado Filípides, que dio origen a la prueba de la maratón.

La carrera a pie más antigua que conocemos se celebró en Monzón el año 1585, con motivo de la visita de Felipe II para celebrar las Cortes del Reino.

Varias carreras tienen su origen en bellas leyendas. En Aínsa todavía se conserva la "carrera de la cuchara", surgida de una leyenda medieval: los cristianos vencieron a los sarracenos y un soldado corrió a anunciar a la condesa la victoria, ésta se hallaba comiendo y agradecida por el esfuerzo del soldado le entregó su cuchara de plata.

La "carrera de las peras" de Adahuesca se basa en otra leyenda del siglo XVIII. Las dos últimas pobladoras de la Sierra de Sevil fueron recogidas en Adahuesca. Antes de morir pidieron dos favores y a cambio donarían al pueblo todas sus tierras; en uno pedían que el día de Santa Ana se celebrara el "corre peras": los niños corren por parejas para ganar las peras que previamente han sido bendecidas. En el siglo pasado se vivieron históricas carreras, como la celebrada en octubre de 1882 en la Plaza de Toros de Zaragoza, donde Mariano Bielsa y Latre, apodado "Chistavín" de Berbegal, vencería al italiano Aquiles Bargossi, considerado el mejor andarín del mundo.

En 1908 se celebró en Huesca el "Primer Campeonato Provincial de Carreras Pedestres", que, en 1913 pasaría a tener categoría de "Campeonato Regional".

Otras carreras similares se disputaron en Zaragoza con motivo de las fiestas del Pilar. También se organizaron festivales atléticos como el denominado "Juegos Olímpicos" de Zaragoza en 1914, que fueron creando una nueva conciencia deportiva.

Dionisio Magén, precursor se la Federación

Durante las zaragozanas fiestas del Pilar de 1919, la recién creada "Federación de Sociedades Deportivas" organizó una carrera pedestre de 5000 m. en la que se inscribieron más de 30 corredores, entre los que se destacaba a dos de Montañana, que, según se decía, "corren de veras".

Los organizadores obtuvieron un gran éxito y Dionisio Magén, uno de los de Montañana, hizo honor a la fama que le precedía al vencer una de las carreras más importantes de cuantas se habían celebrado en la capital.

A primeros de marzo de 1920, Goal, desde las páginas de El Noticiero, criticaba que, a pesar del éxito de la carrera del Pilar y de que se constituyera la Federación local de entidades deportivas, ningún aragonés figurase entre los inscritos al "V Cross-country Nacional", que se iba a celebrar el 28 de marzo de 1920 en Bilbao, y proponía que se entrenara a los dos corredores de Montañana para llevarlos a Bilbao.

La propuesta de Goal se puso en práctica y Dionisio Magén acudió a Bilbao, costeándole el viaje un grupo de entusiastas aficionados. Iba a ser la primera vez que un aragonés participaba en esta prueba.

Magén tuvo que luchar contra todo tipo de inconvenientes; falto de entrenamiento, corría por primera vez fuera de casa y en pruebas de tanto nivel, pero consiguió el séptimo lugar, compitiendo con las "estrellas" del pedestrismo: Muguerza, Domínguez, Lequerica, Macagera, Peña, Calvet y otros muchos.

Su triunfo hacía concebir esperanzas para el cross del año siguiente. Goal aprovechaba la ocasión para lanzar nuevas consignas: "La mejor manera de conmemorar el éxito obtenido debe ser levantar el espíritu y constituir inmediatamente el Comité Atlético (...). ¿Es mucho pedir que para el futuro «Cross-country» presentáramos un equipo y luchásemos como una Federación más?".

En mayo de 1920, durante las Fiestas de Primavera de Zaragoza, se celebró otro "cross-country" en el que volvió a vencer Magén. También se organizaron unos "Juegos Olímpicos" en los que Magén volvió a ser la principal atracción.

Estos éxitos no evitaron que la Federación de Sociedades deportivas se sumiera en continuos letargos; se aproximaba la fecha del "VI Cross Nacional" y nada se había vuelto a saber de los corredores. Las críticas obligaron a la Federación a organizar un cross una semana antes del Campeonato Nacional. Los tres primeros clasificados representarían a Aragón, completando el equipo Dionisio Magén.

Por falta de medios económicos se abrió una suscripción para recaudar dinero que cubriera los gastos del viaje a Santander. Los representantes de Aragón fueron: Dionisio Magén, José de la Fuente, Ricardo Oliván y Vicente Sanjuán.

La clasificación de los corredores aragoneses fue aceptable, aunque Magén y Ayuda, en quienes se habían puesto esperanzas halagüeñas, fueron totalmente desentrenados. Magén llegó en el puesto 21 y Ayuda en el 43.

A lo largo del año se celebraron varios croses en Zaragoza; también se organizaron carreras pedestres en el descanso de algunos partidos de fútbol. Los resultados del Cross Nacional animaron a las sociedades deportivas. Hasta llegó a plantearse la celebración de un campeonato regional de atletismo.

Las fiestas de primavera de Zaragoza de 1922 acogieron nuevas pruebas olímpicas y un cross-country, en el que volvió a vencer Dionisio Magén. Otras pruebas similares se celebraron para el Pilar (saltos de altura, con pértiga, triple salto aragonés, carreras de 100 m., de 80 m. con vallas, carrera americana de 1000 m., de 150 m., lanzamiento de disco, peso y barra, tracción de cuerda, campeonato regional de boxeo y cross-country infantil).

Triunfo de Magén y nacimiento de la Federación

El despertar atlético motivó la creación de la "Unión Atlética Aragonesa", una sección de Atletismo de la "Asociación Aragonesa de Cultura Física", que el 7 de enero de 1923 se disponía a celebrar sus primeras pruebas oficiales, consistentes en dos carreras de 100 y 5000 metros. Podían concurrir todos los atletas que pertenecieran a los clubes que integraban la U.A.A. y las marcas que se obtuvieran serían consideradas como "records" regionales.

Sin embargo, los principales esfuerzos de la novel U.A.A. se iban a centrar en preparar un equipo que representara a Aragón en el Campeonato Nacional de Cross. Con este fin se celebraron siete croses y el denominado Cross regional de Aragón.

En el "VIII Cross Nacional" Dionisio Magén volvió a tener una brillante actuación, clasificándose en séptima posición. Pero el resultado no colmó los anhelos de Magén, que lloraba con rabia al ver los puestos que había perdido durante la última parte del recorrido, en la que tuvo que pararse tres veces a causa de dolores agudísimos en el costado, impidiéndole llegar en segundo lugar.

Los corredores fueron homenajeados en Aragón, disputando varias carreras en los intermedios de los encuentros de fútbol. También hubo carreras de velocidad, saltos y lanzamientos.

El brillante resultado obtenido por Magén, y la buena clasificación del equipo en los campeonatos nacionales de Cross, contribuyó a que las sociedades deportivas fueran convocadas a junta a finales de mayo de 1923, constituyéndose la Federación Aragonesa de Atletismo, que se afiliaba a la Federación Atlética Nacional.

El comité directivo lo formaron los siguientes señores: Presidente honorario, don Julio Pérez Larrosa; presidente, Jesús Valdés, de la S.D. Universitaria; secretario, Carlos Aznar, del Iberia S.C.; vicesecretario, Amadeo Rey, del Fuenclara; Tesorero, Antonio Sánchez, del Aragón; contador, Silverio Mauleón, del Águila, y un vocal por cada una de las demás sociedades unidas a esta Federación.

Los fines que perseguía esta nueva Federación consistían en organizar pruebas y campeonatos, con objeto de que se tomara parte en concursos y pruebas nacionales, continuando la labor que empezaron los corredores en el último "cross country" nacional celebrado en San Sebastián. El comunicado de la Federación que daba a conocer estos fines concluía diciendo: "atletistas de Aragón los hay, quien lo duda; con que a entrenarse y a que sepan en España entera lo que son los atletistas aragoneses".

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 7 de junio de 1998

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viernes, 31 de agosto de 2018

Festejos en honor a San Lorenzo y San Vicente por tierras turolenses

Fortanete

Por José Antonio Adell y Celedonio García
Historiadores y escritores

Los dos santos universales oscenses tienen dedicadas catedrales, iglesias, ermitas y son diversas las poblaciones que los festejan en varios países del mundo católico. En esta ocasión nos detenemos en la provincia de Teruel, al igual que hicimos en su momento en este especial con la provincia de Huesca y Zaragoza.

Por tierras del Jiloca, Olalla celebra sus fiestas mayores en honor de San Lorenzo. Sus escasos habitantes en invierno se multiplican en verano y durante cuatro días, más la víspera, se organizan distintos actos, entre los que destaca el rosario de la aurora con los cantos de coplillas de los auroros, las carreras de sacos, el concurso de disfraces, las verbenas, las comidas populares, la fiesta de la espuma, la chocolatada, la paellada y la comida popular.

En Bañón desapareció hace algunos años la romería a la ermita de San Lorenzo.

Iglesia de San Lorenzo en Mezquita de Jarque

En las Cuencas Mineras, Mezquita de Jarque posee iglesia dedicada al mártir San Lorenzo. Los días previos se desarrolla la semana cultural. El día diez hay misa, procesión, reparto de pan bendito y enhorabuena ofrecida por el ayuntamiento. Otro de los días la celebración eucarística tiene lugar en la ermita de la Virgen de la Rosa. Completan el programa la carrera pedestre, las verbenas, la cena popular, los concursos, los juegos tradicionales, el guiñote, el parque infantil, el concurso de morra y las jotas.

Muniesa celebra sus fiestas en honor a San Lorenzo

En Muniesa disfrutan de unas animadas jornadas festivas con carrozas e imposición de bandas a las “aixas”, charanga, ronda jotera, animación de las peñas, comida popular, bailes, vaquillas, concurso de recortadores, juegos infantiles y merienda de la vaca.

En la Comunidad de Teruel, en Escorihuela se organizan el fin de semana más próximo las fiestas en honor del santo oscense. Destacan los juegos infantiles, verbenas, disfraces, espectáculos taurinos, etc. El último día celebran una comida de hermandad. En la procesión van las imágenes de tres santos, San Antón, San Lorenzo y Santa Quiteria. Cada uno lleva colgado de un brazo un rollo o roscón. Después de ser bendecidos se reparten entre los vecinos con efectos benéficos y de protección.

En Riodeva los festejos en honor al mártir se inician tras el pregón y chupinazo. Además, organizan actos para los niños, competiciones deportivas, comida popular, concurso de guiñote, jotas, bingo, baile con orquesta y discomóvil.

Por el agreste Maesgrazgo, en Fortanete se denominan fiestas de la juventud. Destacan los toros de fuego y los emboladores. No falta la misa baturra, el día del patrón, las verbenas, el parque infantil, los concursos de guiñote, dardos y futbolín, los juegos tradicionales, los bailes y la monumental paella.

Tronchón

En Tronchón, cuyo queso ya aparece mencionado en el Quijote, en uno de los mases encontramos la ermita de San Lorenzo sin culto en la actualidad por la marcha de los masoveros.

Por la Sierra de Javalambre, en Torrijas mantienen los festejos de San Lorenzo con actos religiosos y lúdicos. Cerca de aquí, en Los Pertegaces, aldea de Olba, la celebración cuenta con jotas, cena popular, guerra de agua, guiñote, vaquillas, toro embolado y discomóvil.

La devoción a San Vicente se remonta al paso del mártir y diacono oscense acompañando al obispo San Valero a Valencia por orden de Daciano, en el año 304. Partieron de la Caesar Augusta romana al amanecer, siguiendo la vía Laminium que unía esta ciudad con Valentia (Valencia) y caminaron durante todo el día hasta llegar a Carae (actual Cariñena). Llegaron con los pies llagados y los soldados no les permitieron que bebiesen agua.

Daroca. Pozo de San Vicente

Al tercer día la comitiva se detuvo en Agiria (actual Daroca). Los soldados maltrataban a Valero y Vicente, que padecían una horrible sed. Sus sandalias estaban rotas y los pies ensangrentados por la dureza del camino. Sus túnicas se mostraban manchadas por el polvo y el sudor. Valero se apoyaba en su cayado con una mano y con la otra cogía el brazo de Vicente. Fueron hospedados en casa de una patricia, Plácida, a quien le servía una esclava, Gelia. Allí los soldados comieron y bebieron. Sin embargo hay órdenes estrictas para que los detenidos no pudiesen beber.

Valero cayó al suelo desmayado. Vicente, entonces, tomó el cayado de Valero y golpeó el suelo tres veces. Pronto empezó a brotar el agua con fuerza y el obispo y su diácono pudieron aplacar su sed.

El viaje hacia Valentia continuó, descansando en algunos lugares sobre una piedra, como ocurrirá en el lugar que siglos más tarde se llamaría Bueña. Atravesaron entre otros lugares Albopnica (actual Fuentes Claras), Segobriga (actual Segorbe) y Saguntum (actual Sagunto).

En Bueña son las fiestas de invierno y se acude en esta jornada a la ermita donde creen que descansó el santo. Cerca de aquí, en Cutanda, la ermita de San Vicente la construyó el Concejo en 1675, pero existía constancia de otra en ese lugar. Antaño sus fiestas patronales, en honor del santo oscense, llegaban a durar una semana.

Fuente de los Santos en La Puebla de Valverde

Sobre el nombre de La Puebla de Valverde existe una leyenda que narra que los santos aragoneses pasaron por el lugar y sus habitantes quisieron escuchar su palabra y ser bautizados. El romano que dirigía la guardia los increpó para que, si su dios era el verdadero hiciera brotar agua, ya que no la había por los alrededores. Cuentan que San Vicente trazó una cruz con su bastón y brotó agua. Allí construyeron una capilla dedicada a la Virgen, que se llamaría Santa María del Valle Verde, de donde derivaría el topónimo actual.

Iglesia de San Lorenzo en Aguaviva
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Artículo publicado en el "Extra de San Lorenzo" del Diario del Altoaragón del 10 de agosto de 2018:
http://www.diariodelaltoaragon.es/EspecialesDetalle.aspx?Id=875

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viernes, 2 de diciembre de 2016

Arte y literatura con Adell y Lamora en Monzón

El escritor presentó su novela "De los Pirineos a los Andes" y su mujer la exposición fotográfica sobre el viaje a Bolivia

José Antonio Adell y María Jesús Lamora ofrecieron una doble presentación en Monzón. Foto: F.J.P

F.J.P.

MONZÓN.- El matrimonio formado por José Antonio Adell y María Jesús Lamora protagonizó el miércoles una doble presentación en la Casa de la Cultura de Monzón. El escritor literano puso de largo en su ciudad de adopción deportiva (atleta del CAM durante muchos años) y cultural (un "fijo" de la Feria del Libro Aragonés) la novela De los Pirineos a los Andes. Crónica de una maestra, y su mujer abrió en el vestíbulo la exposición fotográfica que esboza el viaje que hicieron a Bolivia a primeros de año.´

Diario del Altoaragón, 2 de diciembre de 2016
http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=1031949
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sábado, 26 de noviembre de 2016

Adell rinde tributo a maestros rurales "que entregan su vida"

El escritor presentó ayer en Huesca su novela "De los Pirineos a los Andes". La obra relata la historia de Orosia en una trama que salta hasta Bolivia

Josan Montull, Luis Gómez y José Antonio Adell, ayer en la presentación. Foto Roger Navarro

"Orosia es la típica maestra que pasó veinticinco años en un pueblo muy pequeño del Sobrarbe de inviernos fríos que hacían más próxima la convivencia mientras recogía los problemas de los niños para quienes ella misma dejaba su vida y ejercía como madre".

BEGOÑA SIERRA

HUESCA.- Así resumió ayer el escritor José Antonio Adell el personaje de la protagonista de su nueva novela De los Pirineos a los Andes, crónica de una maestra (Editorial Pirineo), un libro que busca remover las emociones desde un planteamiento muy emotivo.

El autor ofreció estas palabras durante la presentación de esta obra en el Centro Cultural Ibercaja Huesca, una cita a la que acudieron amigos y lectores y en la que le acompañaron en la mesa el profesor de Literatura Luis Gómez, y el maestro y religioso Josan Montull.

El autor indicó que con esta obra modifica su rumbo tras haberse dedicado en los últimos años a la etnología y a la historia de Aragón junto a Celedonio García, con quien ha producido unos 25 títulos a los que se suman otros escritos por su cuenta como El último templario de Aragón, Regreso al alba, Heridas de guerra o El Santo Grial.

Pero hace un año algo cambió. Adell se jubiló y se marchó como voluntario a Bolivia por un periodo de tres meses, tiempo durante el que vivió unas experiencias que ha plasmado en De los Pirineos a los Andes, crónica de una maestra a través de la descripción de situaciones y lugares como el lago Titicaca o la ciudad de La Paz. La primera parte de la obra recoge el regreso de Orosia al pueblo en el que ejerció de maestra donde, tras un traumático divorcio, se reencuentra con su primer amor que acaba de enviudar. La trama se desarrolla después en Bolivia cuando esta profesora jubilada viaja para visitar su hijo, que trabaja en este país en una multinacional. Con este libro, Adell, docente de profesión, ha querido rendir un homenaje a los maestros de la escuela rural "que se entregan y dejan lo mejor de ellos mismos causando una gran influencia sobre los alumnos". Por su parte, Luis Gómez resaltó que esta novela "se enmarca dentro de la tradición literaria que aborda las maestras del mundo rural con la diferenciación de que en este caso se trata de una maestra jubilada que ha pasado más de veinte años en el pueblo imaginario Casas de Sobrarbe, aunque el libro recoge una geografía real", apuntó. Destacó que Orosia pasa un tiempo en Bolivia para regresar de nuevo a España en esta "novela de emociones, de sentimientos y que refleja cierto dramatismo ya que la felicidad no es novelable".

Finalmente, Josan Montull destacó que se trata de una obra cargada de valores que relata la historia de una profesora jubilada que sigue siendo maestra, al igual que José Antonio Adell.

Diario del Altoaragón, 26 de noviembre de 2016
http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=1030713&com=1
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"En la vida tiene que haber un tiempo para dedicárselo a los demás"

José Antonio Adell presenta hoy "De los Pirineos a los Andes, crónica de una maestra" en Huesca

José Antonio Adell. Foto: Pablo Segura (Diario del Altoaragón)

De los Pirineos a los Andes, crónica de una maestra (Editorial Pirineo) es el título de la última novela de José Antonio Adell, un libro con el que pretende rendir un homenaje a los docentes, "especialmente a quienes han desarrollado su profesión en el medio rural con muchas dificultades", y a un país que ha visitado recientemente y por el que se siente "deslumbrado", Bolivia.

MYRIAM MARTÍNEZ

HUESCA.- El autor presentará hoy la obra en un acto que tendrá lugar, a las 19:30 horas, en el Centro Cultural de Ibercaja (Palacio de Villahermosa) y en el que estará acompañado por el profesor de Lengua y Literatura del IES Ramón y Cajal Luis Gómez y el salesiano Josan Montull. El próximo día 30, se dará a conocer en Monzón.

Hace un año, José Antonio Adell se jubiló y decidió marcharse a Bolivia, "porque en la vida tiene que haber un tiempo para dedicárselo a los demás", considera.

"Si tienes hijos o estás trabajando es más complicado, pero ahora tenía tiempo y me quise ir. De todas formas, hay mucha gente en esta provincia que lo hace", añade.

Eligió este destino aconsejado por su amigo Josan Montull, y allí permaneció entre enero y abril, impartiendo en varias universidades clases al alumnado y también de metodología a otros profesores. Algún fin de semana recorría el país. Residía en condiciones difíciles en Achachicala, un barrio pobre de La Paz, a 600 metros de altitud y sin calefacción. De complexión delgada, todavía perdió cinco kilos más. Sin embargo, asegura que se fue "llorando" y que la experiencia fue "muy humana".

De los Pirineos a los Andes es un libro de ficción, "aunque basado en muchas experiencias y con algunos escenarios reales". La labor de Orosia, una mujer que ejerció de maestra durante 25 años en un pueblo del Sobrarbe, se entremezcla con las historias de amor que vivió y un viaje a Bolivia que ella hizo cargado de anécdotas.

José Antonio Adell ha escrito 27 libros con Celedonio García, ocho más en solitario y ésta es la primera novela no histórica que firma. "Bolivia me descubrió la realidad de un país pobre, donde la gente, aunque quiera mejorar, es feliz. El país me subyugó, sus paisajes, su cultura y sus vecinos.

Diario del Altoaragón, 25 de noviembre de 2016
http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=1030523&com=1
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lunes, 1 de febrero de 2016

Los libros de la Semana en el Diario del Altoaragón (Del 12 al 18 de enero)

ECOS DEL ALTO ARAGÓN

LOS LIBROS DE LA SEMANA
(Del 12 al 18 de enero de 2016)

ALTO ARAGÓN

1. Historias y leyendas de los castillos de Aragón (Pirineo) J.A. Adell/ C. García 
2. Sabores de Albelda (Ayuntamiento de Albelda y Diputación Provincial de Huesca) Varios 
3. La industrialización de Binéfar (Asociación Empresarial de La Litera) Silvia Isábal 
4. Palmeras en la Nieve (Bolsillo) (Booket) Luz Gabás 
5. Valor (SeixBarral) Clara Usón

Selección realizada por la LIBRERÍA CLARIÓN DE TAMARITE DE LITERA.

Diario del Altoaragón, sábado 30 de enero de 2016

viernes, 15 de agosto de 2014

Adell y García presentaron BANDOLEROS en la Feria del Libro de Jaca

José Antonio Adell publicará un libro sobre el Santo Grial

Celedonio García y José Antonio Adell en la Feria del Libro de Jaca. Foto: Ricardo Grasa

Ricardo Grasa

 JACA.- El escritor José Antonio Adell publicará una novela histórica vinculada con el Santo Grial, que se dará a conocer en noviembre en Huesca el día 14; en Jaca, el día 21, y en Monzón, el día 27. "El libro intenta ver la vertiente histórica. Cuenta que el Cáliz que está en Valencia es posiblemente el auténtico y real, y que estuvo más de 1.000 años en la provincia de Huesca", afirmó el autor.


Continúa: http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=888589
Diario del Altoaragón, 15. de agosto de 2014


Ambiente de la Feria del Libro de Jaca. Foto: Ricardo Grasa
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domingo, 27 de abril de 2014

Velilla, centro de la solidaridad

La treinta edición de la Carrera coincidirá el 1 de mayo con la cuarta 10 K


Jaume Casas

La localidad de Velilla de Cinca será la sede, el próximo 1 de mayo, de la XXX Carrera de la Solidaridad, una iniciativa que surgió de un grupo de fondistas del CA Monzón en el año 1994 y que se ha consolidad con carácter anual. En cada carrera se recaudan fondos para asociaciones benéficas. En este caso, todo lo que se recaude se donará a Cáritas.

"Todo lo que se recaude irá destinado a Cáritas"
Continúa:
http://www.diariodelaltoaragon.es/Deportes/NoticiasDetalle.aspx?Id=869682

¿Qué es la Carrera de la Solidaridad?
http://garcia-adell.blogspot.com.es/2007/08/qu-es-la-carrera-de-la-solidaridad.html

El Presidente de la Comarca y la Alcaldesa de Velilla de Cinca, junto con el atleta olímpico Eliseo Martín, acompañado de José Antonio Adell, presentan la Carrera Popular de la Solidaridad de 10 km de Velilla de Cinca. El acto también cuenta con la presencia del responsable de Cáritas en la Comarca del Bajo Cinca, ya que el dinero recaudado en esta carrera se destinará a esta entidad social.

http://www.bajocinca.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.372/chk.59172d6fa86914e7f52b35e82a900952.html

El Presidente de la Comarca del Bajo/Baix Cinca, Francisco García, y la Alcaldesa de Velilla de Cinca, Belén Ibarz, presentan en el Salón de Actos de la Comarca del Bajo/Baix Cinca la III Carrera Popular 10 km de Velilla de Cinca que en esta edición se hará coincidir con la XXX Carrera de la Solidaridad. Además cuenta con la presencia de Eliseo Martín, que junto a José Antonio Adell, detallan las características de esta edición de la Carrera de la Solidaridad, evento que anualmente reúne a los atletas de la provincia de Huesca con el fin de donar todos los premios obtenidos a una causa benéfica, en esta ocasión irán destinados a Cáritas. En esta ocasión la Carrera Popular de Velilla contará con la presencia de Eliseo Martín, quien ha confirmado su participación en la carrera. Además este año se ofrece la posibilidad de realizar un recorrido de 5 km, no competitivo. Anteriormente la Carrera de la Solidaridad se ha realizado en las localidades bajocinqueñas de Torrente de Cinca y Zaidín, en esta ocasión, se ha solicitado su organización a la población de Velilla de Cinca, aprovechando que desde hace tres años en su Semana Cultural se desarrolla una prueba de 10 km. con buena participación. La Carrera de la Solidaridad de 10 km de Velilla de Cinca tendrá lugar el próximo 1 de mayo en Velilla de Cinca. El acto comenzará a las 10:30 horas con carreras escolares, con diferentes recorridos, y a las 11:30 horas se realizará la Carrera Popular de la Solidaridad de 10 km de Velilla de Cinca. Durante toda la mañana se podrán realizar aportaciones en la urna solidaria colocada en la línea de meta.


Aquellas personas que estén interesadas en participar pueden inscribirse a través de la página web de la Carrera (http://10kmvelilla.blogspot.com.es) y del Club Atletismo Fraga (http://atletismofraga.blogspot.com.es). En esta nueva edición de la Carrera de la Solidaridad cumplen 30 años de esta carrera solidaria y 20 años desde que se inició. Esta carrera surge en 1994, tras la catástrofe de Ruanda, cuando un grupo de corredores fondistas, ligados al CA Monzón, junto con otros corredores habituales de las "carreras pedestres" destinaron todo el presupuesto de una carrera para ayudar a los afectados. Este compromiso anual, se consolida dos años después con motivo de la trágica riada que afectó al camping "Las Nieves" de Biescas. Aunque algunos años se realiza más de una prueba, siendo lo habitual celebrar dos Carreras de la Solidaridad al año.