domingo, 19 de febrero de 2012

Las carreras pedestres de Calanda

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Camino del Tiro del Bolo, en Calanda. Siempre en la memoria
Monolito que recuerda las carreras pedestres de antaño. Foto: C. García
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Calanda mantiene viva una de sus tradiciones más típicas de las Fiestas de San Roque, las “carreras o corridas de pollos”. Desde mediados del siglo pasado se celebran en un escenario más confortable para el público, la Plaza de Toros. Antaño las carreras pedestres y otras competiciones festivas se realizaban en el denominado “Camino del Tiro del Bolo”.
En el año 2011, la víspera de su disputa, los nacidos en 1946 inauguraron un monolito para que el recuerdo y las tradiciones siempre permanezcan.
La inscripción que figura en el monolito dice lo siguiente:
“Que nadie toque a los corredores, ni ellos con ellos.
CAMINO DEL TIRO DEL BOLO
En este lugar durante al menos dos siglos se celebraron competiciones lúdico-deportivas en honor de San Roque (las fiestas de verano): Carreras pedrestres, barra aragonesa, entalegados y cucañas.
Todos los calandinos mostraron aquí sus habilidades y los nacidos en el año 1946 quieren que sea recordado desde el 13 de agosto de 2011 hasta siempre”.
El topónimo del camino deja claro que antaño también se debieron disputar competiciones de tiro de bolo, aunque para San Roque las pruebas que acapararon el protagonismo fueron las carreras pedestres o “corridas de pollos”.
Antigua corrida de pollos en el "Camino del Tiro del Bolo". Foto cedida por José Miguel Asensio Membrado
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miércoles, 15 de febrero de 2012

José Antonio Adell Castán

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ADELL CASTÁN, José Antonio
(Tamarite de Litera, H., 27-VIII-1955).

Maestro, Licenciado en Historia Contemporánea y Doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Su primer destino como maestro fue en Tamarite. Luego ejerció en Flix, Las Guardiolas, Binéfar, Ballobar y Albalate, siendo finalmente destinado al IES Mor de Fuentes de Monzón y en la actualidad, desde hace diez años, es Director del Centro de Profesores y Recursos de Monzón y Profesor Asociado en la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte de Huesca (Universidad de Zaragoza), Reside desde hace 40 años en Binéfar. Está casado y es padre de dos hijas.

Ha publicado una treintena de libros de temática aragonesa, la mayor parte de ellos con Celedonio García*, habiéndose reeditado varios de ellos. Su primer libro, La Litera, nuestra tierra lo escribió con Melchor J. Montori (La Voz de la Litera, 1985). A este le siguió La Litera, villas y lugares (La Voz de la Litera, 1988). En el año 2000 recibe el encargo del ayuntamiento de Binéfar de publicar el libro Binéfar, tradición y modernidad, donde recoge la historia y tradiciones de esta población. Todos los beneficios de este libro los donó a las dos entidades humanitarias de la población: Cáritas y Cruz Roja.

.Su primer trabajo con Celedonio García, sería El pedestrismo en Aragón (DGA, 1987), un estudio sobre las carreras pedestres aragonesas, en las que habían sido habituales participantes. Continúan con un estudio concienzudo sobre la fiesta en la provincia de Huesca. Recorren los pueblos, buscan en hemerotecas y archivos y fruto de esa investigación serían Fiestas tradicionales del Altoaragón (IEA, 1988), La fiesta en el Altoaragón (Diario del Altoaragón, 1992) y los cuatro volúmenes de Fiestas y tradiciones en el Altoaragón (Pirineo, 1998-1999), dedicado uno a cada estación.

Otra de las facetas de sus investigaciones serían los juegos tradicionales y los inicios del deporte en Aragón. Su tesis doctoral versará sobre este tema. De ahí surgirían los libros Los juegos tradicionales aragoneses, patrimonio etnológico. Aplicaciones didácticas (DGA, 1998) y El fenómeno deportivo en Aragón. Del juego tradicional al deporte moderno (DGA, 1999). Se introducen en otros temas de los que aparecen diversas publicaciones, la mayor parte de ellas con diversas reediciones: Chistavín, el andarín de Berbegal (Pirineo, 1998); Historias de bandoleros aragoneses (Pirineo, 2000); Historias de nuestros pueblos (Pirineo, 2000); Brujas, demonios, gigantes, encantarias y seres mágicos de Aragón (Pirineo, 2001); Historias de amor en Aragón (Pirineo, 2001; Otros bandoleros aragoneses (Pirineo, 2002); Leyendas misteriosas de Aragón (Pirineo, 2003); En busca del agua. Cultura y tradición aragonesa (Pirineo, 2004), Historias de nuestros pueblos. Zaragoza (Pirineo, 2005), el librito Música de corridas de pollos en Aragón (ANUE-UNESCO, 2006) que acompaña al cede del mismo título, producido por Pepín Banzo; El país de Adell y García. Un viaje insólito por Aragón (Pirineo, 2007),  Las carreras pedestres de Aragón. Tres siglos en Imágenes (Oficina UNESCO-Deporte Aragón, 2011)Historias de nuestros pueblos. Teruel (Pirineo, 2013); Bandoleros. Historias y leyendas románticas españolas (Ediciones de la Torre, Madrid 2014);  Historias y leyendas de los castillos de Aragón (Pirineo, 2015), y las novelas históricas El último templario de Aragón (Pirineo, 2008), Regreso al alba (Pirineo, 2010) Heridas de guerra en un corazón altoaragonés (Pirineo, 2012) y La huella aragonesa del Santo Grial (Pirineo, 2014). Tras su jubilación en el 2016 viajó a Bolivia donde impartió clases y cursos como voluntario en varias universidades. Su última novela es De los Pirineos a los Andes. Crónica de una maestra (Pirineo, 2016).

Ha recorrido los 731 municipios aragoneses, recogiendo datos de etnología, folklore, tradiciones y ha impartido más de 1.300 conferencias por todas las comarcas aragonesas, la mayor parte con Celedonio García. Ha escrito más de 800 artículos (una buena parte de ellos en el Diario del Altoaragón) y participado en diferentes tertulias y programas radiofónicos.
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Fue atleta (campeón de Aragón de cross y diversas especialidades de fondo) y entrenador (posee el título de entrenador nacional de atletismo) siempre vinculado al Centro Atlético Monzón(durante 32 años). En el 2003 abandonó esta labor.
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Ha realizado las tareas de presentador-animador en diversas competiciones, atléticas y ha promocionado la recuperación de diferentes carreras pedestres (denominadas "corridas de pollos"). En el 2006 abandonó esta actividad recibiendo más de veinte homenajes en otros tantos municipios aragoneses. Durante cinco años fue coordinador provincial de Educación Física, impulsando las Jornadas Provinciales y la formación del profesorado del área y promocionando los juegos deportivos basados en la convivencia por diversas comarcas del Altoaragón.
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Promocionó con Celedonio García y otros atletas la Carrera de la Solidaridad cuya recaudación se dedica a diferentes causas humanitarias. Se realizan dos ediciones cada año y ya se ha llegado a la vigésimo séptima, habiendo recaudado más de 64.000 euros que se han entregado a diferentes ONG’s.

Ha sido galardonado con el premio "Literano de Honor" en el 1986; ha recibido el premio "Valores Humanos en el Deporte 2004", donado por la Asociación de la Prensa Deportiva;  galardonado en la I Fiesta del Deporte Oscense 2005 por el "Mejor trabajo de investigación de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte"; diploma de "Altoaragonés del Año 2006" en Cultura,  "Premio Especial Concejalía de Deportes de Binéfar 2012" y "Premio Luis Garcés a los Valores Humanos" concedido por la Asociación de la Prensa Deportiva de Huesca, Premio Feria del Libro Aragonés de Monzón 2015, Medalla de Aragonés de Mérito concedida por la Federación de Centros Aragoneses en el Exterior 2016.

Conjuntamente con Celedonio García, ha recibido el “Premio Asociación de Gaiteros de Aragón 2003”, por su labor realizada a favor de la cultura aragonesa; el premio “X Feria del Libro Aragonés 2004”; el Galardón Joaquín Costa "Educativo Cultural" 2010; el "XIV Galardón Félix de Azara", por su compromiso con el medio rural y labor de divulgación de la historia, la cultura y las costumbres y tradiciones de Aragón, y ha recibido Diploma de "Altoaragoneses del Año 2011" en el apartado de Cultura y "Premio Pairón 2016" concedido por la Asociación de Amigos de Lechago (Teruel) y que surgieron con la vocación de distinguir a aquellas personas de las que ino puede sentirse orgulloso.

Texto actualizado, extraído de la Gran Enciclopedia Aragonesa. Apéndice V
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domingo, 12 de febrero de 2012

Compromiso con el medio rural

Diario del Altoaragón, 11 de febrero de 2012
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Radio Huesca
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José Antonio Adell y Celedonio García han recibido de manos del Presidente de la Diputación Provincial de Huesca el Galardón Félix de Azara, el XIV, con el que se reconoce de forma especial su compromiso con el medio rural y la defensa de las costumbres y tradiciones
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viernes, 10 de febrero de 2012

Ejemplos de compromiso con la naturaleza, la sostenibilidad y la etnología en los Félix de Azara

Entrega de la decimocuarta edición de los galardones en recuerdo al ilustre altoaragonés

Celedonio García y José Antonio Adell han recogido el galardón de los premios Félix de Azara en los que se reconoce el trabajo y trayectoria de distintos colectivos y personas por la naturaleza y la sostenibilidad

JARA ARNAL

HUESCA.- Durante más de 26 años, José Antonio Adell y Celedonio García han recorrido los pueblos de Alto Aragón para conocer sus fiestas, leyendas y tradiciones, enriqueciendo la etnología aragonesa con sus libros y charlas. La transmisión de estos valores entre distintas generaciones les ha hecho merecedores del máximo galardón de los Premios Félix de Azara que este mediodía se han celebrado en la sede de la Diputación Provincial de Huesca. Un acto en el que también se han reconocido la labor y el esfuerzo de escolares, medios de comunicación, instituciones sin ánimo de lucro, publicaciones e investigaciones que constituyen un ejemplo de compromiso con la naturaleza y la sostenibilidad.

La gala ha comenzado con un recordatorio a la figura de Félix de Azara, a través de un reportaje en el que han intentado imaginar cómo sería la vida de este naturalista nacido en Barbuñales en el siglo XVIII. Posteriormente han ido subiendo al escenario los premiados en las diferentes categorías hasta la entrega de máximo galardón a Adell y García, quienes han recordado a las numerosas personas y asociaciones que han trabajado y siguen haciéndolo para la difusión del patrimonio aragonés, que les permite "devolver al pueblo lo que es del pueblo", ha destacado Celedonio. "Es de justicia que un patrimonio de esta tierra se recupere", ha comentado Adell, al tiempo que ha confiado que "la cultura popular no acabe arrinconada" y "seamos capaces de dejar este legado" en forma de naturaleza, arte o etnología. "Nosotros -aseguro Adell- seguimos en la brecha".

En un momento de inquietud por una situación meteorológica "un tanto rigurosa", el presidente de la Diputación, Antonio Cosculluela, ha remarcado la importancia del compromiso con el medio natural. "Porque es necesario mantener nuestro territorio humanizado si queremos garantizar su preservación y el buen estado de los recursos naturales que son y serán, sin duda, uno de los principales valores de futuro de nuestra provincias". A través de su escritura, ha dicho el presidente refiriéndose a Adell y García, su obra "nos adentra en un mundo rural en el que los hombres y el medio conviven respetuosamente y en complicidad". Un trabajo que tiene "un enorme valor testimonial y reivincativo".

Premio Internacional de Fotografía "David Gómez Samitier"

Además de las categorías mencionadas, los asistentes al acto han podido descubrir las fotografías que se han presentado al Premio Internacional de Fotografía "David Gómez Samitier", que ha recaído en Óscar Catalán, por su imagen "Sentir el Cinca", en el que refleja la fuerza de una escena durante el descenso de los navateros sobrarbenses. Asimismo, entre el casi medio centenar de trabajos presentados, el jurado seleccionó las instantáneas de David García Malo, "El esplender de la reina" y "Migración", de Javier Ara. 
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Emocionante entrega de los Premios Félix de Azara


El salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca acogía la entrega de la XIV edición de los Premios Félix de Azara. Se trata del máximo galardón en materia de Medio Ambiente que se entrega en la provincia de Huesca. Este año el premio central recaía en Celedonio García y José Antonio Adell con un bagaje de más de 30 años investigando y dando a conocer las tradiciones y costumbres de la provincia de Huesca.


Los dos premiados destacaban también la labor que otras personas y asociaciones siguen haciendo para dar a conocer esas costumbres ancestrales del territorio altoaragonés.


Para la Diputación de Huesca se quiere seguir dando realce al trabajo de personas, centros escolares, medios de comunicación, organizaciones sin ánimo de lucro y otras entidades que trabajan en pro del Medio Ambiente.

En cuanto al resto de premiados, cabe destacar el premio al IES San Quílez de Binéfar por su trabajo “Ecología doméstica. Lo que todos podemos hacer”. En el que un grupo de 15 alumnos quisieron estudiar el papel del consumidor.

En medios de comunicación social, el primer premio era para Enrique Gil y su web “invertebrados de Huesca”. Un completo Blog con amplia información sobre casi 500 especies diferentes, que se actualiza cada semana y que ha conseguido crear una amplia red de expertos.

También recibía su premio el Fondo de Amigos del Buitre en el apartado de entidades sin ánimo de lucro por “Estudio, marcaje y seguimiento de la población invernante del milano real, Milvus, Milvus, en el Cinca Medio y Binaced.

“Sentir el Cinca” es el título de la fotografía del Premio Internacional de Fotografía “David Gómez Samitier”. Una instantánea de Óscar Catalán, que investigó un río como el Cinca en su tramo entre Laspuña y Aínsa.

LISTA COMPLETA DE LOS PREMIADOSGalardón Félix de Azara.

José Antonio Adell y Celedonio García

Premios Escolares.

Primer premio: IES Sierra de San Quílez de Binéfar.

Accésits: CEIP Alto Aragón (Barbastro) y CEIP Pío XII (Huesca)

Medios de Comunicación.

Primer premio: Enrique Gil "Invertebrados de Huesca".

Accésit: Josefina Maestre por su reportaje "Del Monte a la mesa".

Entidades sin ánimo de lucro.

Primer premio: Fondo de Amigos del Buitre.

Accésit: Asociación Española Contra el Cáncer del Bajo Cinca.

Premio Internacional de Fotografía "David Gómez Samitier".

Primer Premio: "Sentir el Cinca" de Óscar Catalán.

Accésit: "El esplendor de la reina" de David García y "Migración" de Javier Ara.

jueves, 9 de febrero de 2012

Adell y García reciben el Galardón Félix de Azara


Este viernes 10 de febrero a las 12.00 horas se celebra la tradicional gala de entrega de los premios Félix de Azara 2011. En esta ocasión el XIII Galardón Félix de Azara es para José Antonio Adell y Celedonio García con un total de casi una treintena de libros en común, cerca de mil artículos y más de un millar de conferencias y charlas que forman ya parte de la bibliografía de numerosas poblaciones del Alto Aragón, y mostrando un gran compromiso con el medio rural y la defensa de las costumbres y tradiciones.

En categoría escolar el premio es para el IES Sierra de San Quílez de Binéfar, en el apartado de Medios de Comunicación Social para Enrique Gil Alcubilla por su web "Invertebrados de Huesca". En cuanto a las entidades sin Ánimo de Lucro el premio recaía en el Fondo de Amigos del Buitre. Y el Premio Internacional de Fotografía "David Gómez Samitier" lo recogerá Óscar Catalán.

Con estos premios, la Diputación de Huesca promueve la vinculación de todos los temas medioambientales, haciendo partícipe de los mismos a estudiantes, medios de comunicación, ciudadanos y fundaciones, valorando todas las iniciativas encaminadas a conseguir un uso sostenible de los recursos naturales y premiando aquellas que, por su entusiasmo y originalidad, merezcan ser conocidas por todos los ciudadanos.

La denominación “Félix de Azara” es todo un reconocimiento a la potenciación y conservación del espacio natural y toda una distinción que rinde homenaje en cada edición a un altoaragonés ilustre, a la figura que da nombre a tan preciado galardón, a Don Félix de Azara (1742-1821).
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Más información:
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'Hay que inculcar a las nuevas generaciones el amor a la naturaleza'

Adell y García valoran el trabajo de la DPH en defensa del medio natural


HUESCA.- José Antonio Adell (Tamarite de Litera, 1955) y Celedonio García (Menasalbas, Toledo, 1961), recibirán mañana viernes de manos del presidente de la DPH, Antonio Cosculluela, el Galardón Félix de Azara, con el que cada año la Corporación altoaragonesa reconoce la labor de personas e instituciones en defensa del medio natural de la provincia. Cuando se les pregunta qué supone para ellos que les hayan concedido este galardón, Celedonio García responde: "En primer lugar, sorpresa, como cuando se nos concedió el Galardón Joaquín Costa, porque no estábamos acostumbrados. Hasta ahora sólo habíamos recibido el reconocimiento de La Asociación Gaiteros de Aragón, en el 2003, por nuestra labor realizada a favor de la cultura popular aragonesa. Después una gran alegría por la categoría del galardón".
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Diario del Altoaragón: http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=729913

lunes, 6 de febrero de 2012

Carnaval (1)

Tranga de Bielsa, en el Carnaval más ancestral de Aragón (Foto: J. A. Adell)

EL CICLO FESTIVO ANUALEN EL ALTO ARAGÓN

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Estamos en tiempo de Carnaval. Puede parecer un tópico decir que los tiempos han cambiado, pero la realidad es que en aquellas poblaciones donde se ha recuperado el Carnaval, éste no tiene nada que ver con los de antaño y en las que se ha mantenido, aún en periodo franquista, se han producido ciertos cambios.

Los días del Carnaval son el domingo, lunes y martes, es decir los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza. Sin embargo se pueden señalar otros días como comienzo de Carnaval ("jueves graso", San Antón. etcétera):"Para San Antón, Carnestolendas son".

Sus orígenes hay que situarlos en las fiestas romanas de la Saturnalia, Matronalia y Lupercalia, según el antropólogo Caro Baroja, aunque con pervivencias de otras culturas prerromanas. Bakhtine pone en un tronco común diversas fiestas (del asno, de los locos...) y también en Carnaval, que expresan una alteración del orden establecido, del mundo al revés.

Combate entre el Carnaval y la Cuaresma (Pieter Bruegel o Bruegel el Viejo, 1559)
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En la Edad Media encontramos las luchas de Don Carnal y Doña Cuaresma, cuando la Iglesia ha asimilado el festejo colocándolo antes del periodo cuaresmal, que será periodo de ayunos y austeridades, frente al Carnaval, periodo de excesos y comilonas.

Entre los distintos significados del Carnaval hay que destacar los siguientes:
  • a) Paso de la muerte (invierno) a la vida (primavera).
  • b) Comienzo del ciclo productor de la naturaleza.
  • c) Fenómeno de inversión del tiempo, que además lleva su esquema en otras fiestas.
  • d) Fiesta de las fiestas.
  • e) Cambio de papeles o roles sociales.
  • f) Crítica del poder establecido o de las costumbres imperantes.
  • g) Ensalzamiento de grupos o sectores sociales oprimidos.
Su expansión geográfica corresponde fundamentalmente a la cultura occidental o de pueblos que fueron colonizados por éstos. Mundialmente conocidos son los Carnavales de Río de Janeiro, Buenos Aires o Trinidad, en Hispanoamérica, o los de Venecia, Colonia o Niza, en Europa.

En España, prácticamente en todas las comunidades autónomas han quedado poblaciones que durante el franquismo mantuvieron las celebraciones a pesar de las prohibiciones. Los más conocidos, en la faceta turística son los de Tenerife y Cádiz. Otros de enorme valor ritual son los de Laza, en Galicia; los de Tolosa, en el País Vasco; los de Lanz, en Navarra; los de Ciudad Rodrigo, La Bañeza y Cebreros en la comunidad castellano-leonesa; los de Miguelturra, en la comunidad castellano-manchega; los de Bélgida, en Valencia; los de Villanueva de la Vera o Badajoz en Extremadura, y los de Villanova y la Geltrú, Sitges y Solsona en la vecina Cataluña.

El carnaval aragonés

Carnaval de Zaragoza 2008 (Foto: C. García)

En Aragón debemos distinguir entre los carnavales urbanos y rurales. Entre los urbanos los de Zaragoza vienen marcados por las figuras del Carnestolendas y el Rey de Gallos. Las comidas campestres, las novilladas y bailes de disfraces son los actos más destacados. Hay que recordar la "cincomarzada" como fiesta eminentemente carnavalesca, aunque normalmente situada en tiempos de Cuaresma.

Dentro de la provincia zaragozana hay que destacar los Carnavales de Épila, donde hay concurso de murgas y las mascarutas recorren las calles, siendo encerrado el alcalde en su casa durante esas jornadas.

En la provincia turolense hay que mencionar algunas peculiaridades de Aliaga (se arroja agua con jeringas), Cella (se mantean peleles), Mirambel (con la "botarga") y Más de las Matas (con su "mochiganga").

De la provincia de Huesca trataremos a continuación, no sin antes mencionar el excelente trabajo de Manuel Benito Moliner. El ciclo carnavalesco en el Pirineo Central en el que dice que "el Carnaval propiamente dicho es el ritual central y principal de un ciclo que persigue la fecundación de la tierra y de cuanto de ella depende. Este ritual no comienza y acaba en sí mismo, sino que dada la importancia de los fines que pretende, ha de ser precedido de otros que creen las condiciones más favorables posibles para que el Carnaval se produzca" (1). Por esa razón en muchas de las fiestas que encontramos en el Alto Aragón hallaremos ingredientes del Carnaval.

Josefina Roma, en este sentido, habla también de la traslación de los rasgos del Carnaval a otras fiestas: "Por otra parte, al ser Carnaval, el espejo en el que se miran las demás fiestas, ha llegado a entenderse su ceremonial como el de la fiesta en general, y no es extraño que las fiestas tengan en parte alguno de sus caracteres, que a la gente que lo celebre le parezcan simplemente indicativos de fiesta" (2). José C. Lisón opina que "la fiesta carnavalesca ha sido muy similar en su desarrollo en toda la provincia y, aunque se dan muchas variantes entre pueblos, todas ellas coinciden en su desarrollo general" (3). La verdad es que habría que matizar que existen diferencias agudas entre el Carnaval de la montaña y el del llano, así como entre el urbano y el rural.

Algunas características del carnaval aragonés
  • A) Inversión de caracteres o del rol social establecido.
Los disfraces en los que los hombres se colocan prendas de mujeres o viceversa abundan en todas las poblaciones. Por otro lado hay que considerar otras fiestas próximas a las del Carnaval en que los protagonistas son los sectores que en el resto del año no asumen un papel dominante. Así ocurre con las fiestas de los niños (San Nicolás o Vieja Remolona), mujeres (Santa Águeda o Santa Apolonia), animales domésticos (San Antón), etcétera.
  • B) Cambio de personalidad.
El disfraz permite adoptar una personalidad y hasta realizar actuaciones que de otra manera podrían provocar rechazo. En el Pirineo aragonés encontramos los interesantes personajes belsetanos de "las trangas, las madamas, el amontato, los galuchos, las garretas, los onsos"; en Ansó existían "o Toledo, o Sembradó, las Mortallas". Algunos disfraces tan costosos como el vestido de cáscaras de caracol vacías cosidas a la tela de Baraguás y otras poblaciones pirenaicas han pasado a mejor vida.
  • C) El peirote o pelele.
Se construye en la víspera con ropas viejas, en las que se introduce paja o papeles. Se le denomina con diversos nombres; el más conocido es el de "carnaval, pelele o peirote". Sin embargo en nuestra provincia encontramos otros nombres particulares: "tío Sopes", en Albelda; "el diputado Gutiérrez", en Estada; "Juan Gerunio", en Eriste; "O Pedro", en Panticosa; "el Prin", en Colungo; "los ninots", en Fraga, o "Cupido" en Buera. Acompaña a las rondas y otros actos. En la ronda va a lomos de un mulo. Es destruido el último día con juicio popular: en la hoguera, en el agua, con disparos, etcétera. Símbolos del mal y de las impurezas que hay que destruir.
  • D) La gastronomía.
No se concebiría un Carnaval sin opíparas comilonas. Normalmente los mozos recogían por las casas longanizas, tortetas, morcillas y otros productos de la matacía; judías, patatas, huevos, carne, tortas, chocolate, etcétera.

En estas celebraciones normalmente sólo participaban los mozos, aunque también las había sólo de hombres y en otros casos era el pueblo entero. Por supuesto también se bebía mucho: vino, licores, etcétera.
  • E) Las bromas.
Los días previos, en algunos pueblos de la montaña, ya entran disfrazados por las casas; así, en Bielsa los "galuchos" ya merodean por los hogares desde la fiesta de San Antón.
En los días de Carnaval se cambiaban objetos de lugar, se realizaban "mascaradas" de ceniza, agua, harina o azulete (Campo), se perseguía a las mozas y niños (trangas) y hasta se iba a incordiar a los pueblos próximos.
  • F) Traslado a otras fiestas.
Otras celebraciones festivas, como hemos aludido anteriormente, conservan el carácter del Carnaval. Es más, ante la prohibición de la fiesta comenzaron a ganar importancia otros festejos que habían recogido diversos ingredientes de ésta. Así ocurre con la fiesta de los quintos. En las poblaciones de Tamarite, Altorricón o Albelda, la fiesta de los quintos supone casi una semana entera de holganza de sus participantes, en las que realizan rondas por el pueblo y por las torres para pedir viandas; participan todos los días en cenas y recenas; gastan bromas y procuran que la quinta de aquel año haga algo sonado.

También algunas otras celebraciones de la provincia de Huesca conservan ese carácter del Carnaval. Es el caso de la fiesta de la "Vieja Remolona" de Torres de Montes o de Alcubierre, en la que también hay ronda y quema o destrucción de remolón, a pesar de que su fiesta se produce en plena Cuaresma.

Pervivencias y novedades
Carnaval de Bielsa 2008 (Foto: Francisco Calvo Sánchez)

Para estudiar un Carnaval tradicional, quizá no nos quede más remedio que saborear los festejos de los lugares donde éstos no han tenido la interrupción impuesta tras la Guerra Civil. Destacaremos el de Bielsa con sus personajes y su ritual de hondo significado, los del valle de Gistaín (Plan, San Juan y Gistaín), o los de Campo.

En los últimos años diversas poblaciones los han recuperado, aunque la celebración es totalmente distinta. Citaremos Almudévar, Ayerbe o Torrente de Cinca. Hasta han aparecido carnavales itinerantes, tal es el caso del de La Fueva o el del Vero. Entre los Carnavales urbanos merecen destacarse los de Fraga, Huesca, Monzón y Sabiñánigo, sin menosprecio de los de otras ciudades. Por otro lado, pocos son los colegios donde no organizan "Carnavales escolares".
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CITAS BIBLIOGRÁFICAS
  1. BENITO, M.: "El ciclo carnavalesco en el Pirineo Central" en Anales del Museo del Pueblo Español. 1990, tomo III, p. 108.
  2. ROMA, J.: Aragón y el Carnaval. Zaragoza, Ed. Guara, 1984, pp. 91 y 92.
  3. LISON, J.C.: Cultura e identidad en la provincia de Huesca (Una perspectiva desde la Antropología Social). Zaragoza. CAI, 1986, p. 178.
Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses”, suplemento del Diario del Altoaragón. Domingo 21 de febrero de 1993
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Carnaval (2)

Carnaval de Bielsa (Foto: J. A. Adell)

EL CICLO FESTIVO ANUAL EN EL ALTO ARAGÓN

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

En nuestros días la celebración carnavalesca no guarda el rigor temporal de otros tiempos. El Miércoles de Ceniza ponía el punto final a los carnavales con el entierro de la sardina. En algunos lugares el primer domingo de Cuaresma, conocido como domingo de Piñata, se podía considerar como continuación del Carnaval.

El Pirineo tenía su Carnaval muy diferente al del llano y con rituales más ancestrales, como veremos a continuación.

Valles de Ansó y Echo

Con la Guerra Civil se perdió el Carnaval ansotano. Se iniciaba el denominado Domingo de Carnaval y se prolongaba hasta el Miércoles de Ceniza. El primer acto era la ronda de Carnaval. Los mozos disfrazados recorrían las casas con espedos y cestas (repliega). Recogían magras, tocino, huevos..., además de las típicas tortas de chichones elaboradas para estos días. La ronda la realizaban los quintos, acompañados del acordeonista de Biniés, y con todo lo recogido se organizaban meriendas durante todos los días del Carnaval.

Entre las máscaras o disfraces típicos, también de otros lugares pirenaicos, estaban "o Toledo", especie de toro con cuernos que perseguía a todo el mundo y, especialmente, a las mozas; "o Sembrado", dos hombres portando un "chubo" (yugo), otro sujetando los aperos y un cuarto sembrando ceniza y echándola a todo el que se ponía a su alcance y "as Mortallas", que salían de noche e iban vestidas con una sábana blanca y tocando una esquileta para asustar a la gente. Otros disfraces eran el "Onso", a base de pieles de animales y con la cara mascarada; el "Marica", un hombre disfrazado de mujer o viceversa, y los pastores.

En Echo el Carnaval igualaba a las fiestas patronales. En los cuatro días de duración había esquiladas con disfraces y cornetas, cenas, recenas y bailes. En Urdués recorrían las calles con un saco de ceniza, disfrazados y con esquillas, haciendo huir a la gente. En Siresa llevaban gruesos cencerros y "o Sembrado" echaba ceniza.

Cerca de este valle, en Aragüés del Puerto los jóvenes también sacaban esquilas y cencerros y recorrían los pueblos próximos. En la actualidad los mozos de Aragüés van a dar cencerradas a Jasa.

En esta última población, en el "entierro de la sardina", se organizaba una procesión hasta las afueras del pueblo, se abría un agujero y allí se enterraba la sardina, a la que previamente pegaban un tiro. Las migas y la carne a la pastora, o a la brasa, eran los menús habituales de estos días.

Canal de Berdún

En Berdún se disfrazaban y portaban esquilas produciendo un sonido atronador. Los disfrazados recibían el nombre de "zarrapastrosos".

En Bailo se recogían, por las casas de la población y por las pardinas hoy abandonadas, "chullas", que se clavaban en los espedos, y toda clase de embutidos con los cuales se organizaría una suculenta merienda.

El Viejo Aragón

El Martes de Carnaval, según narra Violant i Simorra, confeccionaban "una especie de gigante llamado peirote, que era paseado por el pueblo en los brazos de las mozas". Uno de los disfraces típicos de esta población y otras próximas era cubrir un vestido con cáscaras de caracol vacías, cosidas a la tela.

Las fiestas de Carnaval eran tan animadas como las patronales. Se pasaban varios días de jolgorio, disfrazándose, organizando bailes y meriendas con las viandas que se recogían por las casas. En Botaya, solían ser las chicas las que se disfrazaban con gabanes y faldas viejas y también preparaban sartenadas de patatas fritas con huevos revueltos después del baile.
En Castiello de Jaca se utilizaban en los disfraces los trajes antiguos de las abuelas. En Aratores el entierro de la sardina recorría las calles del pueblo con el "pelele" como protagonista.
En Villanúa, en el entierro de la sardina, se gastaban numerosas bromas. En una ocasión uno disfrazado se colocó una morcilla de sangre en el cuello y la cortó con un cuchillo haciendo creer que se había cortado el cuello y que le brotaba mucha sangre.

En Canfranc este peirote o pelele recibía el nombre de "Perico", siendo quemado el martes en una vacía.

El Carnaval jacetano tenía un carácter más urbano. En la actualidad se ha recuperado, con pasacalles, fiesta infantil, desfile de carrozas y entierro de la sardina. Hay que considerar especialmente los Carnavales que se organizan en las estaciones de esquí próximas.

.El Serrablo

En el año 1985 Sabiñánigo recuperó sus Carnavales, que tienen además de su vertiente festiva su vertiente cultural, con conferencias, talleres de mascaras, exposiciones, etcétera. El personaje significativo de esta fiesta es el "rey Burlas", que participa en el desfile y al final, tras el juicio, se ejecuta la sentencia.

Estos días se degustaban los típicos crespillos y se bebía quemadillo. Se organizaban bailes de disfraces y el domingo el "baile de Piñata", en el que se subastaba una magnífica "toya".

En Acumuer construían un peirote que era paseado por las calles sobre un "esturrazo" arrastrado por bueyes. Al final era fusilado. También se metía dentro del pelele un odre lleno de leche, le colocaban una rama de sauco hueca y, al apretarlo, sacaba el líquido con el que manchaban a la gente.

En Borrés se le paseaba en un burro y al final era quemado. En Larrés el muñeco también era llevado en la ronda.

En Escartín se reunían por separado mozos y mozas. Luego se juntaban todos con la cara tapada y se efectuaba la ronda, recogiendo viandas para acabar con una colación.

En Biescas se realizaban críticas sobre cuestiones de la vida local. En Aso de Sobremonte se mascaraban y se comían los crespillos, postre típico de estas jornadas.

En Panticosa, al igual que en Biescas, se ha recuperado la fiesta de Carnaval. El pelele quemado por los panticutos sería "o Pedro de Carnaval", que era llevado a hombros por las calles, le cantaban y le daban de beber, portando un boto en la tripa que cambiaban cuando se llenaba de vino. Fue en la década de los cuarenta cuando los mozos construyeron el último "o Pedro de Carnaval", al que pegaban cinco tiros y quemaban el último día.

Valles de Bielsa y Chistau

Es donde encontramos los Carnavales más enraizados de la provincia, que no se dejaron de celebrar ni a pesar de las prohibiciones del franquismo.

Carnaval de Bielsa 2008 (Foto: Francisco Calvo Sánchez)
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En Bielsa las "trangas" van a buscar acompañados de la música a las "madamas". En el baile de la plaza aparecen numerosos personajes: "garretas", "amontato", "onso"...

Las "trangas" persiguen a los niños, golpean el suelo, levantan las faldas a las mozas, etcétera. En la plaza se invita a torta y melocotón con vino. El último día se quema "el Carnaval", que ha estado colgado en la fachada de la Casa Consistorial.

Los Carnavales de Gistaín, Plan y San Juan de Plan se alternan, en la actualidad, en diferentes domingos para posibilitar mayor participación e incluso mayor aliciente para los visitantes.
En San Juan de Plan se prepara el "muyén" o peirote por parte de los mayordomos, colgándose esa noche en el balcón del Ayuntamiento. A mediodía del sábado se descuelga y se monta en una burra, a la que revisten. Se inicia la ronda por las calles del pueblo, comiendo y bebiendo en todas las casas y recogiendo viandas en cestas que luego consumirán en diferentes meriendas y cenas. Una vez finaliza la ronda, los cinco mayordomos pasan a buscar a las cinco "madamas" y se organiza un pasacalles, al que seguirá el baile. El último día se quema el "muyén".

El Carnaval de Gistaín fue descrito por Violant i Simorra expresando que los jóvenes se disfrazaban de "muyens" y "madamas": ellas de mamarrachos y ellos con las galas y cintas mejores que encontraron. En el baile con un pañuelo se golpeaba al bailador o bailadora y, tras algunas piezas, se descubría la cara. El Domingo de Piñata el peirote, que había presidido la mayor parte de los actos, era colgado en algún alero del tejado. Tras una preparada discusión se le pegaban dos tiros y se quemaba.

En Plan, al amanecer del Domingo de Piñata, se ordeñaban las vacas para la cena de esa noche.

. Carnavales itinerantes

En el municipio de La Fueva se desarrolla desde el año 1984 el Carnaval itinerante. Todo se reduce a una jornada, en la que no se para ni un minuto. A las diez de la mañana la comitiva, formada por numerosos coches y personas disfrazadas, parte de Tierrantona. Se recorren diecisiete poblaciones con orquestina. Se recoge longaniza, patatas, huevos y se finaliza por la noche con una cena en Tierrantona, seguida de verbena popular.

Se come al mediodía en Buetas, se toma el postre en Solipueyo y el café y la copa en Rañín. Se merienda en Fosado. Además, al salir se ha dado chocolate en Tierrantona. Otras paradas son en Troncedo (tapas). Formigales (postres), Palo (sardinada), El Humo (chiretas), Morillo (vermouth), La Cabezonada (postres), Samper (pastas y almendrados), Charo (ponche), etcétera.

Antaño los "carazons" eran el nombre que recibían los mozos disfrazados que recorrían las aldeas de Toledo de la Nata cantando y gastando bromas.

En El Pueyo de Aragüás dos hombres y dos mujeres disfrazados recorrían las calles, siendo agasajados con diversos manjares que recogían en una cesta. A pesar de las prohibiciones de los años del franquismo también se siguieron celebrando los Carnavales de Los Molinos, Oncins, El Plano, La Muela y San Victorián. El Martes de Carnaval se contrataba a un afamado rondador y los mozos recorrían con él las aldeas, siendo invitados en todas ellas. Al final de la tarde se juntaban en una, para consumir las numerosas colaciones que habían preparado las dueñas y participar en el baile.

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses”, suplemento del Diario del Altoaragón. Domingo 28 de febrero de 1993
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Carnaval (y 3)

Trangas del carnaval de Bielsa (Foto: J. A. Adell)
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EL CICLO FESTIVO ANUAL EN EL ALTO ARAGÓN

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ
En la montaña el carnaval era diferente al del llano. En la montaña existía un gran respeto a la tradición, a cómo se había celebrado siempre la fiesta. En el llano, por el contrario, se introducían elementos nuevos o se suprimían actos de un año para otro. En la montaña el Carnaval era la fiesta de las fiestas, en el llano era una celebración más.

El Sobrarbe
"Qué buen nombre tiene
el santo de Carnaval,
que todos comemos y bebemos
y a ninguno hacemos mal"
(Copla de Fanlo)

Ya hemos comentamos algunos de las carnavales de esta comarca (Bielsa, Valle de Chistau, La Fueva, Pueyo de Araguás...). Algunas poblaciones han recuperado en estos años su tradición carnavalesca. Este es el caso de Nerín, que reduce su celebración a la jornada del sábado, pero cuenta con la presencia de algunos de sus antiguos vecinos.

En Fanlo el Domingo de Carnaval los mozos se disfrazaban y pasaban por todas las casas a efectuar una colecta. Con el vino, patatas, longaniza, huevos y otros productos el martes se realizaba una merienda. La fiesta continuaba el domingo de "piñata".

En Torla un mozo se disfrazaba con pieles, cueros y bien mascarado, portando una esquila y un palo. Decían que semejaba al diablo. El martes de Carnaval, tras haber cometido diversos desmanes, era detenido y juzgado y, finalmente condenado a muerte de forma simbólica. Este personaje presidía todos los actos y, por las descripciones que nos han dado debía parecerse a las "trangas" de Bielsa, a las "momtxorros" de Alsasua o a los "zanpantzar" de Ituren-Zubieta.

En Broto el peirote era llevado por dos mozos hasta una cascada donde se le disparaban dos tiros.
En Laspuña también había disfraces y bromas. Los mozos subían por los tejados y tiznaban de harina o ceniza con aceite a los paseantes. El martes se efectuaba una impresionante ronda en la que varios mulos tiraban de un estirazo, en el que la gente depositaba diversas viandas, que luego se consumirían en una cena seguida de animado baile.

En Arcusa dos mozos se disfrazaban de matrimonio de raza gitana. La mujer simulaba estar embarazada. Compraban un burro, formado por otros dos personajes cubiertos con una manta. Tras haberlo comprado se subían a él y los tiraba al suelo. En aquel momento se deshacía el trato. Debajo de las faldas, un año, un mozo se puso la bota de vino. Esta representación se desarrollaba en la plaza o calle de la localidad.

Alta Ribagorza

En Eriste, "Juan Gerunio", muñeco relleno de paja y revestido con ropas viejas, era el protagonista de las correrías de los mozos durante estas jornadas. Se le paseaba a lomos de un burro por las calles del pueblo y el martes se le juzgaba por sus andanzas y se quemaba en la hoguera.

En Sahún el peirote también se paseaba a lomos de un burro. Un médico simulado recetaba a los que se quejaban alguna fórmula jocosa para sanarlos.

En Vilanova el martes se desarrollaba la ronda de mozos, que finalizaba con una "lifara". Entre las bromas predilectas estaban la de esconder la ropa de las mujeres cuando iban a lavar, meterse en las casas disfrazados, cambiar de lugar los aperos de campo, etcétera. En Castejón de Sos las mozas echaban harina y ceniza a los mozos. El domingo se disfrazaban todos (jóvenes y casados), llevaban orquesta y construían un muñeco de paja que colocaban encima de una burra adornada con cascabeles y cintas. Iban por las casas, haciendo subir la burra por las escaleras, bailaban y cantaban en cada lugar visitado.

En Bisaurri el entierro de la sardina era una representación teatral; comenzaba con la detención del "carnaval", que era llevado a la plaza donde se realizaba un juicio popular. Un joven disfrazado de cura pegaba al pelele hasta que hablase. Las respuestas las daba otro mozo escondido en una casa próxima, que hablaba tras las rejas de una ventana. Finalmente el peirote era condenado. Se le colocaba la soga al cuello o se le ejecutaba con dos tiros. Luego el "carnaval muerto" era llevado con teas encendidas por todas las calles, ante los sollozos de los presentes.

Un año el párroco quiso prohibir el Carnaval y hasta intervino el gobernador multando al que había realizado el papel de cura con cincuenta duros. La multa se repartió entre todos los mozos que tocaron a cuatro duros y, al parecer, uno que sólo puso dos. Luego cantaban en el pueblo:

"Cuatro duros son seguros
ni son tuyos, ni son míos,
cuatro duros son seguros,
no se sabe de quién serán".

En Campo pervive la fiesta. Se nombran seis mayordomos. Antes se tiznaba con el hollín de las chimeneas, pero en la actualidad sólo se emplea el azulete, al igual que los "zarramusqueros" de Cintruénigo (Navarra).

En Laspaúles los niños disfrazados recorren con una mula las calles recogiendo viandas para luego organizar una merienda.

En las pistas de esquí de Cerler también tienen lugar los denominados "Carnavales blancos".

Baja Ribagorza

En La Puebla de Castro los jóvenes se disfrazaban con capas negras y penetraban por las casas que veían abiertas, intentando no ser vistos, para apropiarse de algún alimento o gastar alguna broma a los dueños.

En Caladrones aún se conservan algunos elementos del Carnaval. La ronda pasa por todas las calles y se les saca el porrón.

Al acabar viene el baile y luego la cena. Antaño los mozos con tallos de cáñamo encendidos incordiaban a las mozas colocándoselos debajo de las piernas. Ellas respondían pasándoles dichos tallos cerca del cuello.

En Ciscar había hoguera en la plaza en Entenza disfraces y lifaras. En Torres del Obispo revestían a dos burros y los emparejaban para hacerlos labrar, mientras el que los conducía echaba ceniza a los que pasaban por la calle.

En Tolva el pelele era juzgado, asistiendo el cura (con sotana y dos tortetas haciendo de gafas), un abogado y el fiscal. En Luzas un personaje peculiar era la "señora malvada", mozo disfrazado con una piel de cordero, unos cuernos y tres o cuatro velas sobre los hombros, caminando a cuatro patas.

Graus y Benabarre han recuperado sus carnavales en dos niveles: escolar y adultos.

El Somontano
Colungo organiza desde 1993 los "Carnavales del Vero", en los que participaban diversas poblaciones de la comarca, que de forma rotatoria son la sede de los actos de cada año. En Colungo el pelele se llamaba "Prin". El Martes de Carnaval era subido a una escalera en posición horizontal, llevada por dos mozos. Era paseado por las calles cantando un responso. Colocaban velas a ambos lados de la escalera y finalmente se le quemaba.

En Buera el rey de Carnaval era "Cupido"; participaba en la ronda montando en burro.

En Estada el "señor Prudencio", personaje peculiar de la población en aquellos años, construía un muñeco de paja al que vestía elegantemente y desde el domingo de Carnaval hasta el martes pasaba a ser el "diputado Gutiérrez". Era una forma de ridiculizar a la clase política en los años del turismo, en los que el "diputao Gutiérrez" representaba al cacique o representante de la oligarquía que dominaba el país.

Barbastro organiza un carnaval urbano, muy distinto a aquél de comienzo de siglo, que finalizaba el Miércoles de Ceniza con el entierro de la sardina en la ermita de la Virgen del Plano.

La Hoya y Los Monegros
En la capital los carnavales se iniciaban el jueves lardero, conocido aquí como día de la "longaniza". En el año 1910 un articulista escribía que "el jueves lardero pasó desapercibido... El tiempo desapacible contribuyó a que el día de la longaniza pasará sin que nos diéramos cuenta de él" (1). Las calles se volvían bulliciosas con las máscaras y comparsas. Los bailes a comienzos de siglo tenían lugar en la sociedad La Peña y La Galante, mientras que la Sociedad La Mascarilla los organizaba en el Teatro Principal. En 1910 ya se realizaban bailes de máscaras en el Circulo Oscense. En 1905 las familias más distinguidas de la ciudad abrían sus salones para dar fiestas durante estos días. Los festejos finalizaban el domingo de "piñata" con máscaras y bailes.

En Ayerbe también existían excelentes carnavales, tal como escribe un corresponsal de un periódico regional en 1910, aludiendo a la crisis de ese año: "Aquellas innumerables comparsas de máscaras, que antaño discurrían por nuestras calles, haciendo las delicias de los vecinos con su alegre charla y animados bailes, formados de trecho en trecho al compás de una guitarra, este año no los hemos conocido" (2).

En Sariñena el primer día de Carnaval se celebraba la concurrida feria que ya menciona Madoz (3), diciendo que acuden más de 18.000 cabezas de caballerías.

En Castejón de Monegros, en el entierro de la sardina, los casados de ese año debían pagar el vino. Quemaban los botos de aceite para iluminarse y con un mulo y una cruz en la que colgaban sardinas, recorrían las calles del pueblo bebiendo vino y lamentándose por el fin del Carnaval.

La Litera y el Cinca Medio
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"Muscaruta, tuta,
cara de granota,
cuan te morirás,
ferás mala carota" .
(Copla de Tamarite)

En Albelda se comía en estos días la "casola" y el "tío Sopes", protagonista del Carnaval, acababa en el lavadero. La rondalla local ha recuperado un baile en el que se mantea al "tío Sopes".

En Esplús las mujeres casadas se vestían con un traje blanco con "meriñaque" y "boleras", bajo el que se ponían varios pares de enaguas, decorando sus cabezas con un sombrero de paja adornado con cintas y flores. Recorrían el pueblo cantando y contagiando a todos con su diversión.

En Binéfar se organizaban bailes en La Palma el domingo de Carnaval y el de Piñata.

En Pomar los peleles eran un matrimonio con crío incluido, que iban en un carro, y el último día se quemaban.

En Monzón, con la colaboración de Los "pubs", se organizan diferentes actos, entre los que destaca el desfile de comparsas.

En Albalate de Cinca aparecían los "esquilaches", vestidos de negro y con la cara tapada, que recorrían las calles del pueblo y a aquél que atrapaban le cortaban un mechón de pelo.

En Fraga el sábado por la tarde se procede a la rifa del tocino, acto organizado por la Cofradía de San Antón. El miércoles hay chocolatada y sardinada y, finalmente, se procede a la quema de los "ninots". Algo semejante ocurre en Torrente, donde los "ninots" se colocan en una de las calles y se les deja comida y cena, siendo también destruidos el Miércoles de Ceniza.

Nos queda, por fin, hacer una referencia a los "Carnavales escolares", que organizados por los colegios o por los Centros de Recursos, en el caso de centros rurales, animan cada año nuestras escuelas contando con un aspecto destacado: la ilusión de todos los niños y niñas por esta fiesta.

CITAS BIBLIOGRÁFICAS
  1. Heraldo de Aragón, 5 de febrero de 1910.
  2. Heraldo de Aragón, 9 de febrero de 1910.
  3. MADOZ, P.: Diccionario Geográfico, Estadístico, Histórico. 1845-1850. Huesca. Ed. Facsímil. Valladolid, DGA., 1986. p. 310.
Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses”, suplemento del Diario del Altoaragón. Domingo 7 de marzo de 1993
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