domingo, 1 de abril de 2012

San Jorge, cita clave en el ciclo festivo altoaragonés

"Especial Día de Aragón" del Diario del Altoaragón, 23 de abril de 2008

Por José Antonio ADELL y Celedonio GARCÍA

El 23 de abril se celebra la festividad de San Jorge, patrón de Aragón. El santo es muy nombrado y venerado en numerosos lugares de la antigua Corona de Aragón, pero se conoce muy poco sobre él.

Su vida está envuelta en la leyenda y muchos documentos sobre su vida son apócrifos. Vivió a finales del siglo III. Geroncio, su padre, era originario de Capadocia y servía como oficial en el ejército romano. Cuando murió su padre, su madre, Policromía, volvió con su joven hijo a su ciudad natal, Lydda, en tierras palestinas, donde intentó educarlo en la fe cristiana.

Quiso seguir los pasos de su padre y cuando llegó a la mayoría de edad pasó a servir en el ejercito romano. Enseguida fue nombrado tribuno, cargo militar, y se le destinó a Nicomedia, como miembro de la guardia personal del emperador Diocleciano.

En el 303 el emperador emitió un edicto de persecución de los cristianos. Cuando Jorge recibió las orden de perseguir a los cristianos decidió dar a conocer que era cristiano y no obedeció las órdenes del emperador. Diocleciano reaccionó con ira ordenando que fuese torturado y ejecutado.

Jorge fue decapitado en Nicomedia el 23 de abril del año 303. Su cuerpo fue devuelto a Lydda donde fue enterrado. Su sepultura fue muy frecuentada y su culto se extendió por Europa durante la Edad Media.

Sin embargo, la existencia del santo ha sido puesta en duda por la Iglesia, pues al parecer todo pudo ser una bella leyenda, aunque su culto no ha quedado proscrito, respetando a aquellos pueblos que lo tengan por patrón. Así, la fiesta litúrgica es el 23 de abril, en los calendarios orientales, en el romano y en el hispano-mozárabe.

Su culto se popularizó en la Edad Media y paso a ser uno de santos más venerados en diferentescreencias. Es el patrón de naciones como Rusia e Inglaterra o de comunidades como Aragón o Cataluña, y también de ciertas órdenes de caballería. Catalina II de Rusia llegó a fundar en 1769 una orden en su honor. En Grecia se le denomina el “Gran Mártir”.

Son muchos los artistas (pintores y escultores) que han representado a San Jorge: Donatello, Mantegna, Van Eyck, Durero, Correggio, Rafael, Rubens o Veronés.

A San Jorge le han atribuido gran cantidad de hazañas y se han inventado multitud de leyendas en las que aparece como protagonista.

En el año 1096, Don Pedro I de Aragón y su hijo, el futuro Alfonso I, lucharon contra los musulmanes en la batalla del Alcoraz. Un caballero armado que emitía un gran resplandor se incorporó a las tropas cristianas y les ayudó a vencer a los moros. Este caballero fue identificado como San Jorge de Capadocia. Así lo describe Diego de Aínsa en el siglo XVII:

“…invocando al Rey el auxilio de Dios nuestro señor, apareció el glorioso cavallero y martir S. George, con armas blancas y resplandecientes, en un muy poderosos cavallo enjaeçado con paramentos plateados, con un cavallero en las ancas, y ambos a dos con Cruces rojas en los pechos y escudos, divisa de todos los que en aquel tiempo defendían y conquistavan la tierra Santa, que aora es la Cruz y habito de los cavalleros de Montesa”.

En el año 1201, el Rey Pedro II fundó la Orden Militar de San Jorge de Alfama, en las proximidades de Tortosa.

Jaime I en su Crónica asegura que el santo, “un caballero blanco con armas blancas”, había sido visto por moros y cristianos ayudando a los ejércitos aragoneses en la conquista de Valencia y Mallorca.

Pedro IV escribía en su Crónica que San Jorge había sido siempre Casa de Aragón.

Ramón Muntaner narra que en el siglo XIII, en la expedición de los almogávares a Oriente el grito de combate era “Aragó, Aragó, Sant Jordi”.

La leyenda dorada de Santiago de la Vorágine contribuyó en el siglo XIII a mitificar al santo y su leyenda cruzó fronteras.

EL DRAGÓN

En la Alta Edad Media surge la leyenda de la lucha del santo con el dragón, al que vencerá para salvar a una hermosa doncella. Hasta se cita el lugar donde ocurrió el hecho: Sirena, capital de la Pentápolis. El dragón vivía en un estanque próximo a la ciudad y cuando llegaba hasta losmuros de ésta infectaba el aire y olía terriblemente mal. Por ello se le daba cada día dos ovejas para que no molestase a la población. Pero cuando se acabaron las ovejas se empezó con las personas. Al tocarle a la hija del rey pasó casualmente San Jorge, que estaba decidido a librar batalla contra aquella fiera. Finalmente la vencería y daría muerte, siendo necesarios cuatro bueyes para arrastrar su cadáver fuera de la ciudad.

En otros lugares intercedió en favor de los cristianos. En Cataluña se puso al lado del Conde de Barcelona, Borrell II, que desde las montañas de Manresa iba a recuperar la capital de su Condado. El santo aparece rodeado de nubes, cabalgando sobre un caballo blanco y con un rayo por espada. El conde tomaría las armas de San Jorge, la cruz amarilla en campo de plata, que al parecer llevaba el santo mártir en todas sus apariciones.

En el año 1456, por acuerdo de las Cortes, reunidas en Barcelona, esta jornada se declararía fiesta obligatoria en toda Cataluña. Las celebraciones religiosas tenían lugar en el palacio de la Generalitat y las profanas en la plaza de Born, donde se organizaban justas caballerescas. En este día, aunque no es un día festivo en Cataluña, permanece con mucho arraigo la costumbre de regalar una rosa a las mujeres y un libro a los hombres.

Actualmente en Alcañiz se representa la victoria de San Jorge sobre el dragón. Y fuera de Aragón también en Montblanc (Tarragona) y en Cáceres, donde es fiesta local, la noche anterior.

CELEBRACIONES EN HUESCA Y REDOLADA


Ermita de San Jorge en Huesca (Foto: C. García)

En Huesca es una jornada festiva, no en vano aquí está el origen de una de las leyendas, la de la batalla del Alcoraz. Su ermita se yergue majestuosa en el cerro de su mismo nombre y allí acuden los oscenses en esta jornada; hay celebración religiosa y actividades culturales, deportivas y recreativas.

Antaño, los vendedores acudían al cerro de San Jorge a vender cacahuetes, bizcochos de canela, huevos duros y licores de rosa.

La Catedral y el Concejo de Huesca, desde comienzos del siglo XV vienen celebrando su fiesta con solemnidad litúrgica y procesión a la citada ermita.

Son también las fiestas mayores de Chimillas y Tierz, localidades cercanas a la capital oscense.

En Chimillas, antaño, la víspera se realizaba la ronda de los mozos, recogiendo sabrosas tortas. El “mainate” contrataba la música y pasaba las cuentas de la casa del gasto. El día del patrón se efectuaba la procesión, con la imagen del Santo y la de la Virgen del Rosario, y se oficiaba la misa mayor cantada por los músicos contratados para la fiesta. Por la tarde se disputaba la corrida pedestre o corrida del arra (tarta de varios pisos), pues éste sería el premio para el vencedor, que lo compartía con sus amigos.

En Tierz es la fiesta pequeña y los actos se centran principalmente en la romería a la ermita de Salas.

En los Llanos de la Violada, uno de los pueblos de colonización tomó el nombre del santo: San Jorge. En esta fecha celebra sus fiestas mayores.

Otro pueblo de colonización, Valfonda, también suele organizar celebraciones festivas en este día. El 23 de abril de 1989 conmemoró el 25 aniversario de su fundación.

EN OTROS LUGARES

San Jorge (Foto: C. García)

En Fraga, se sucede en este día la entrañable celebración del “Día de la Faldeta”. La jornada se iniciaba estos años con la diana, a cargo de la banda de cornetas y tambores de la población. A media mañana tenía lugar la misa baturra, cantada por la Peña Fragatina, en la iglesia de San Pedro. Desde allí la comitiva de mujeres, ataviadas con el traje típico, se dirigían hacia la plaza de España; donde se realizaba el homenaje a “les dones de les faldetes”.

Son también las fiestas pequeñas de El Tormillo. Se va a la ermita de San Jorge y después de la misa se reparten “sardinetas”. Junto a la ermita se plantaba el “mayo”. Antaño los festejos duraban tres días y se realizaba ronda por el pueblo, bailes y actos diversos.

El santo se venera en el Barrio de la Estación de Sariñena. También en el despoblado de Espín, en el municipio de Yebra de Basa, se celebraban las fiestas patronales.

ROMERÍAS

En plena primavera y en periodo pascual las gentes de nuestros pueblos aprovechan esta jornada para realizar algunas romerías. A la ermita del titular, San Jorge, se va en Sarvisé. En los demás lugares son eremitorios de otras advocaciones.

En Palo, se va a la Virgen de Bruis. Antes se acudía con bandera desde cada parroquia: Tierrantona, Formigales, Troncedo, Charo, Rañín. Morillo de Monclús, Muro, Pallaruelo Lavilla y Clamosa. Los abanderados al llegar a Palo saludaban a aquella bandera y, encabezados por ésta, seguían hasta el santuario.

Los vecinos de Fago suben hasta la ermita de la Virgen de la Puyeta, para celebrar la misa y pasar el día disfrutando de una comida campestre.

Los de Radiquero van a la Virgen de la Viña, que está enclavada en el municipio de Adahuesca, pero más próxima a esta localidad.

Los vecinos de Piracés y los de Novales pasan el día en la ermita de Nuestra Señora de la Corona. En Selgua llegan hasta San Salvador, al igual que en las otras romerías mencionadas, hay celebración religiosa y comida:

“San Salvador está en Selgua,

la Bella, en Castejón,

San Elías en Valcarca

y la Alegría en Monzón”.

DÍA DE ARAGÓN .

Bandera de claveles en la Fiesta de San Jorge, patrón de Aragón. Zaragoza 2008. (Foto: C. García)


En la actualidad casi todas las poblaciones organizan algún acto este día. Hay que recordar que, desde que se aprobó nuestro Estatuto de Autonomía, algunas ciudades o poblaciones de nuestra provincia han sido sede de los actos institucionales organizados en este día: Huesca, Fraga, Villanueva de Sijena...

Por otro lado, la mayor parte de poblaciones intentan incluir en esta fecha actividades deportivas, culturales, folklóricas o recreativas para relanzar más esta fiesta.

En Binéfar se reparte en la plaza el típico “recao”, que inmortalizó el gran cocinero local Teodoro Bardají.

Son diversas las poblaciones, asociaciones o centros docentes que en estos días organizan Semanas Culturales con atractivos programas.

Volver al ÍNDICE

*